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Rusia y el manejo del COVID-19

4:40:00 a.m. Add Comment


En la actualidad el Occidente colectivo está librando una guerra de información contra Rusia y varios otros Estados. Uno de sus componentes es la campaña masiva de desinformación y descrédito de las medidas antipandémicas de las autoridades rusas con el objetivo de formar una imagen negativa de nuestro país.

Por: Serguey Koshkin (embajador de Rusia en Colombia) / El Espectador

Muy a pesar nuestro, tenemos que constatar que ciertos medios de comunicación colombianos se vieron involucrados en esta reprobable práctica. El 23 de mayo del año corriente el periódico El Espectador publicó una columna de opinión sobre la situación en torno a la infección de coronavirus en Rusia. Este artículo, basándose en las conclusiones de ciertos “analistas independientes” anónimos o refiriéndose a las fuentes abiertamente politizadas que son notoriamente conocidas en Rusia por su oposición radical, ofrece una interpretación tergiversada, en realidad falsa, sobre la situación epidemiológica en Rusia.

Obviamente, nosotros no ponemos en tela de juicio el derecho de los medios independientes colombianos de exponer su punto de vista. Sin embargo, pensamos que para lograr objetividad e imparcialidad al momento de evaluar la situación en otros países, sobre todo cuando se trata de un tema tan sensible como es la pandemia de coronavirus, sería oportuno apoyarse en las evaluaciones y enjuiciamientos de los expertos reconocidos y datos estadísticos de las estructuras internacionales oficiales. Particularmente, sería útil conocer las conclusiones de la señora Melita Vuinovich, representante oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Rusia. Suponemos que la opinión de la OMS es lo suficientemente competente para Colombia, tomando en consideración la reciente elección de este país como nuevo miembro del Consejo Ejecutivo de la Organización.

Sí, es cierto que, según los cálculos de la OMS, el índice de la mortalidad por causa del COVID-19 en Rusia, donde se aplica la metodología de registro aprobada por las recomendaciones de la OMS, es bastante bajo. Pero este índice es compatible con los de muchos otros países: Rusia -1 %, Chile -1 %, Israel -1 %, Turquía -2,7 %, Perú -2,9 %, Colombia -3,5 %.

Aquí no se trata de una subestimación malintencionada de las estadísticas. Según la señora Vuinovich, existe una serie de factores que explica la mortalidad tan baja entre los ciudadanos de Rusia.

Las autoridades rusas supieron aprovechar bien la reserva del tiempo generada por una llegada retardada del coronavirus al país, tomando medidas preventivas para desacelerar la propagación del contagio y preparar el sistema nacional de salud: aumentar la cantidad de camas, remodelar los hospitales, montar, en un tiempo muy corto, nuevos centros médicos multifuncionales para atender a los pacientes infectados con el coronavirus. Sí, es cierto que la cantidad de casos detectados es alta (3ª a escala mundial) pero esto es el resultado del testeo oportuno y masivo en Rusia: el país realiza 8 millones de tests, ocupando el 2º lugar en el planeta después de EE. UU. (13 millones). El país que está en el 3r lugar queda mucho más atrás realizando casi tres veces menos pruebas (3 millones). En Colombia, para comparar, se hacen 252 mil. Además, en el 70 % de los casos letales en Rusia se practica la autopsia, la cual hace que se determine inequívocamente la causa de la muerte, sin adjudicar toda la culpa al coronavirus como sucede en muchos otros países. (https://www.healthaffairs.org/doi/full/10.1377/hlthaff.2020.00455?utm_ca...).

Un factor importante lo constituye el carácter social del sistema de salud ruso, el cual sigue siendo accesible, gratuito y masivo. Gracias a esto, Rusia tiene las mejores tasas de hospitalización temprana, transportación rápida del enfermo al centro médico, diagnóstico temprano y oportuno.

Luego, en su artículo el autor se permite transmitir acusaciones insultantes a las autoridades rusas, incluyendo personalmente al presidente Vladímir Putin, las que hacen circular ciertos medios anglosajones notorios por su predisposición rusófoba.

Sí, es cierto, que la lucha frontal contra el coronavirus genera situaciones extremas y estresantes que afectan frecuentemente a los médicos. Eso sucede no solamente en Rusia, sino también en otros países, como EE. UU., Italia, e incluso en propia Colombia, donde hubo casos de suicidios entre los médicos, contagios o falta de medios de protección individual para el personal de hospitales.

En todas partes es la razón para mostrar el humanismo, compasión, piedad a las víctimas. Y solo si se trata de Rusia unos personajes no creen necesario esconder su sentimiento de odio y goce maligno.

Contrarrestando la pandemia, Rusia, igual que otros países, se chocó con muchos problemas. Por ahora no todo se logra resolver de la mejor manera posible. No obstante, como subrayó el presidente de Colombia, Iván Duque, en su mensaje a la 73a Asamblea de la OMS, “para enfrentar una situación de esta naturaleza el mundo no tenía manuales ni mucho menos ningún país ha estado lo suficientemente preparado para enfrentar estas condiciones”. Es precisamente por eso que no debemos comparar maliciosamente la cantidad de enfermos y fallecidos sino unirnos para superar este desafío global, dejando aparte las diferencias ideológicas y las competencias históricas. Necesitamos una agenda unificadora en la que no debe haber lugar para publicaciones semejantes al artículo que sirvió de motivo para la presente carta.

COVID-19 en Estados Unidos: ¿no hay cuidados sin dinero?

11:33:00 a.m. Add Comment

Según las proyecciones de ciertos expertos que basan su hipótesis en una tasa de infección del 40% de la población, si el número de casos se concentra en seis meses, y suponiendo que la mitad de las camas actualmente ocupadas se pueda liberar para acoger los casos de coronavirus, faltarían 1.4 millones de camas ordinarias de hospital y 293.000 camas de cuidados intensivos.

Por: Yann Mens / Viento Sur

En ausencia de un seguro de enfermedad universal, algunas y algunos estadounidenses afectados por el Covid-19 podrían dejar de buscar tratamiento por temor a no poder pagarlo.

Bravucón e ignorante como siempre, fiel a su estilo, Donald Trump habló por primera vez de esta amenaza, que no entendía, con desprecio, considerando el 11 de febrero que el virus probablemente desaparecería en abril bajo el efecto del calor. De nuevo, el 5 de marzo ha cuestionado la tasa de mortalidad del Covid-19 estimada por la Organización Mundial de la Salud (3.4%), antes de decidir, sin embargo, un primer programa de ayuda de 8 mil millones de dólares de apoyo a los Estados federales y a las ciudades para prevenir y prepararse para la epidemia. No ha sido sino hasta el 13 de marzo, después de que Wall Street realmente se desplomara, cuando declaró un estado de emergencia nacional.

Aunque el 19 de marzo, California, seguida después por media docena de otros estados, decidió el confinamiento de su población, las autoridades federales aún no han implementado la medida para todo el país, como es el caso de Italia o Francia. Sin embargo, a partir del 23 de marzo, la presencia del Covid-19 estaba constatada en los 50 Estados del país. El número total de casos identificados se elevaba a más de 35.000 y el número de muertes a 428 [al día siguiente, el 24 de marzo, las cifras han aumentado a 46.145 y 582 respectivamente, y su ritmo de aumento es uno de los mayores del mundo, ndt].

Los ciudadanos y ciudadanas estadounidenses están preocupados en primer lugar por su salud, pero también por su capacidad financiera para soportar las consecuencias de la pandemia. Según una encuesta reciente, el 62% de los estadounidenses temen que ellos o un familiar se enfermen. El 36% teme no poder pagar los test o los tratamientos relacionados con el Covid-19. Y entre las personas activas laboralmente, el 53% teme ver caer sus ingresos debido al cierre de sus empresas o la reducción del número de horas trabajadas.

Ya en el límite de sus capacidades en tiempos normales, equipado con menos médicos y camas de hospital por habitante que el promedio de los países de la OCDE, mientras que es mucho más costoso y menos eficiente (esperanza de vida, mortalidad maternal e infantil), ¿podrá el sistema de salud estadounidense absorber el impacto del Covid-19?

“Acoplar la curva”

Una expresión está floreciendo a través del Atlántico en este momento: “Flatten the curve” [Acoplar la curva, ndt]. La curva que hay que extender y aplastar es la del número de casos de personas enfermas, para que no exceda la capacidad del sistema hospitalario. Según las proyecciones de ciertos expertos que basan su hipótesis en una tasa de infección del 40% de la población, si el número de casos se concentra en seis meses, y suponiendo que la mitad de las camas actualmente ocupadas se pueda liberar para acoger los casos de coronavirus, faltarían 1.4 millones de camas ordinarias de hospital y 293.000 camas de cuidados intensivos.

Las zonas rurales parecen estar relativamente mejor dotadas de las primeras, pero son escasas las segundas. En las zonas urbanas, es todo lo contrario. En el caso de que la epidemia se propague a una intensidad menor pero durante un período de doce meses, las carencias serían menos considerables.

Una de las formas de aplanar esa curva es identificar lo más rápidamente posible a las personas infectadas y enfermas. Y en particular para poder aislarlas cuando lleguen a las estructuras hospitalarias. El ejemplo de epidemias pasadas muestra que son causadas por la concentración de personas en un lugar de difusión importante del coronavirus.

Test, los retrasos en el encendido

Pero eso significa poder administrar los test. El asunto comenzó mal en los Estados Unidos. Se descubrió que una parte importante de los test enviados por la administración federal responsable de las cuestiones epidemiológicas, el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC), eran defectuosos porque un agente químico no funcionaba como se comprobó cuando los laboratorios que los recibían los sometió a un test de verificación.

Además, durante varias semanas, la CDC monopolizó el análisis de los test así recolectados antes de acordar permitir, el 2 de marzo, que otros laboratorios lo hicieran a su vez. Estos disfuncionamientos han llevado a los laboratorios de investigación de Seattle, en particular, a fabricar sus propios test en un intento de acelerar el control de la pandemia. Sin embargo, en la actualidad, los test aún no están disponibles en cantidades suficientes en los servicios de emergencia.

Y a veces son pequeños detalles los que bloquean la máquina. Los modelos de torunda de algodón, esos cepillos largos y finos que recolectan muestras en la nasofaringe, que están homologados en los Estados Unidos, se fabrican principalmente en dos fábricas, una de las cuales se encuentra en el estado de Maine, pero la otra en Lombardía, es decir en el epicentro del coronavirus. Eso no ha impedido a su personal acelerar el ritmo de producción.

Del mismo modo, los stocks de equipos de protección para el personal de salud no son suficientes. Ante el riesgo de ver a médicas y enfermeras enfermarse a su vez, algunos expertos sugieren llamar a los profesionales que se hayan jubilado en los últimos cinco años para que atiendan a otros pacientes que no estén afectados por el Covid-19. O recurrir a la telemedicina dentro del hospital para limitar el contacto entre los cuidadores y los pacientes aislados.

Coste de la atención

Si la falta de infraestructura de salud y personal calificado preocupa a las autoridades, las preocupaciones más inmediatas de los ciudadanos también se centran en el costo potencial de los test y tratamientos en un país donde no existe un seguro de salud universal. El sistema de salud se basa principalmente en el sector privado, tanto en términos de beneficios médicos como de seguros. De hecho, la salud representa uno de los artículos de mayor gasto para los consumidores (8%). Y la distribución del gasto en salud es más desigual, ya que solo el 5% de los estadounidenses concentraron el 50% en 2017.

Por supuesto, más de la mitad de los estadounidenses tienen seguro de salud relacionado con su trabajo o el de un miembro de la familia. Sin embargo, estas coberturas van acompañadas de una verdadera maraña de suplementos, así como de franquicias y honorarios excluídos del seguro (surprise billing) para los médicos especialistas que imponen costes muy importantes a los y las asegurados, con el riesgo de que renuncien a recibir tratamiento. Especialmente dado que algunos de estos costes a cargo del asegurado pueden aumentar durante la pandemia, a menos que la ley prohíba este aumento a las aseguradoras. En el contexto de Covid-19, la no utilización de la asistencia sanitaria obviamente representaría un gran peligro para la salud de la sociedad en su conjunto, favoreciendo la propagación de la enfermedad.

Además, las primas de seguro son muy caras y muchos asalariados y asalariadas no podrían soportar la carga solos en caso de pérdida de empleo, lo que es probable que suceda en el contexto de la pandemia, cuando la posibilidad de encontrar rápidamente un nuevo trabajo para beneficiarse de la cobertura es más hipotética.

En caso de que su empleador ya no los cubra, los ciudadanos estadounidenses pueden intentar, a veces sujetos a límites de tiempo, recurrir a uno de los mecanismos públicos reservados para ciertas categorías de la población. Con respecto a las personas que trabajan, el más importante es Medicare, que beneficia al 23% de los estadounidenses, pero está reservado para hogares de bajos ingresos. Además, como es administrado por los Estados, con el apoyo del Estado Federal, sus criterios de elegibilidad varían mucho de uno a otro.

Los límites de la reforma de Obama

La reforma del seguro de salud, la “Affordable Care Act”, promulgada en 2010 bajo la presidencia de Barack Obama, había previsto la extensión del beneficio de Medicare [Programa de asistencia sanitaria para las personas de bajos ingresos, ndt] a todas las personas cuyos ingresos fuesen inferiores al 138% del nivel de pobreza estimado a nivel federal (es decir, 38.000 dólares para una familia de 4 personas), pero en 2012, el Tribunal Supremo dio a los estados federados la libertad de no aplicar esta extensión. 37 estados han extendido el beneficio de Medicare , pero 15 lo han rechazado.

Los estadounidenses que no tienen seguro privado a través de su empleador, pero cuyos ingresos son demasiado altos para ser elegibles para Medicare pueden, desde la reforma de Obama, beneficiarse de ayudas públicas en forma de créditos fiscales para contratar un seguro privado de forma individual, pero con la condición de que sus ingresos estén comprendidos entre el 100% y el 400% del nivel federal de pobreza.

Otro dispositivo público, el programa federal Medicare, cubre a 60 millones de personas mayores de 65 años y también a algunas personas discapacitadas. Según la legislación actual, algunos beneficiarios se arriesgan a tener que pagar suplementos y franquicias si son tratados con Covid-19. Especialmente porque hay dos variantes de Medicare, una en la que la persona asegurada paga sus primas al Estado federal, otra en la que pasa a través de aseguradoras privadas, con diferentes condiciones de cobertura.

Finalmente, en un país donde el seguro de salud no es obligatorio, alrededor de 28 millones de personas no tienen cobertura aunque la mayoría de ellos trabajan. Este es particularmente el caso en los Estados que no han extendido el beneficio de Medicare. Y para profesiones (chóferes, cajeras, empleadas de tiendas, etc.), muchos de los cuales no podrán tener recurso al teletrabajo. Una vez más, la perspectiva de que estos no asegurados no sean examinados mediante test, o tratados por no tener que pagar la factura, plantea un gran riesgo para la salud pública en los Estados Unidos. Casi una cuarta parte de las no aseguradas serían elegibles para Medicare y otros dispositivos públicos, pero lo ignoran.

Además de los test y los tratamientos, las y los estadounidenses que se verían afectados por Covid-19 o cuyos próximos se verían afectados se enfrentarán a pérdidas de salario por los días que no trabajan, en un país donde no hay ley sobre la baja por enfermedad, aunque una docena de Estados y algunas ciudades la han introducido. La gran mayoría de los 35 millones de estadounidenses que trabajan en las PYME no tienen acceso a la misma, pero también el 11% de los 60 millones de asalariados/as de las empresas con más de 500 asalariados/as.

Test gratuitos y baja por enfermedad

Para mitigar algunos de estos riesgos, la semana pasada el Congreso con el apoyo de Donald Trump adoptó la Primera ley familiar de respuesta al coronavirus de las familias, que Donald Trump firmó el 18 de marzo. Prevé test Covid-19 gratuitos para todos los estadounidenses, estén o no cubiertos por un seguro de salud e independientemente de su método de cobertura, sin franquicia ni suplemento a cargo.

Para ayudar a los estados que gestionan Medicaid a financiar esta medida, se incrementará la parte que abona el Estado federal. Este apoyo es tanto más importante porque las reglas institucionales de muchos Estados federados requieren que presenten un presupuesto equilibrado, lo que significa que cualquier gasto dedicado al Covid-19 corre el riesgo de amputar otras áreas. Sin embargo, esta gratuidad no se aplica, por el momento, a los tratamientos.

El texto también está destinado al personal de empresas con menos de 500 asalariadas/os, que generalmente no se benefician de licencia remunerada por enfermedad. A partir de ahora tienen derecho a dos semanas de vacaciones pagadas en caso de que ellas o sus próximos se vean forzados a la cuarentena o al aislamiento, o se vean afectados por los síntomas del Covid-19.

Los empleadores en cuestión se beneficiarán de un crédito fiscal para financiar esta medida, al igual que los autónomos que también tendrán derecho a estos quince días de baja por enfermedad. Pero las empresas con menos de 50 asalariados, muchas de las cuales operan en el comercio minorista y otros servicios, que sin duda están en funcionamiento a pesar de la pandemia, pueden solicitar exenciones si esta medida pone en peligro su viabilidad. Y a priori nada está previsto para las 6,7 millones de empresas con más de 500 asalariados y asalariadas que no tienen el beneficio de la baja por enfermedad.

La introducción de la baja por enfermedad para las PYME, incluso de forma temporal e incompleta, es una pequeña revolución en los Estados Unidos, ya que muchas voces en el Partido Republicano se han opuesto desde hace mucho tiempo porque esa carga podría obligar a estas empresas a endeudarse en exceso, incluso a la bancarrota.

El Congreso comenzó a considerar el 22 de marzo otro programa excepcional previsto por la administración Trump por un importe aproximado de 1.800 millones de dólares de ayuda a los hogares y a las empresas. Pero los demócratas se han opuesto hasta ahora a su adopción, por estimar que era demasiado favorable para las grandes empresas. Con respecto a las familias, el plan se traducía en su versión original en abonos de 1.000 dólares por adulto y de 500 dólares por niño. ¿Será esto suficiente para tranquilizar a todos aquellos y aquellas que están preocupados por no tener los medios para cuidarse?.

Lula da Silva: Quiero democracia, no impunidad

10:22:00 a.m. Add Comment

Hace dieciséis años, Brasil estaba en crisis; su futuro era incierto. Nuestro sueño de convertirnos en uno de los países más democráticos y prósperos del mundo parecía peligrar. La idea de que algún día nuestros ciudadanos pudieran disfrutar los estándares de vida holgados de nuestros pares en Europa o en otras democracias de Occidente parecía esfumarse. Menos de dos décadas después de que terminó la dictadura, algunas heridas de ese periodo seguían abiertas.

Por: Lula Da Silva / New York Times

El Partido de los Trabajadores ofreció esperanza, una alternativa que podía cambiar esas tendencias. Me parece que, sobre todo, por esta razón triunfamos en las urnas en 2002. Me convertí en el primer líder sindical en ser elegido presidente de Brasil. Al principio, los mercados se inquietaron por este acontecimiento, pero el crecimiento económico los tranquilizó. En los años posteriores, los gobiernos del Partido de los Trabajadores que encabecé redujeron la pobreza a más de la mitad en tan solo ocho años. En mis dos periodos presidenciales, el salario mínimo aumentó el 50 por ciento. Nuestro programa Bolsa Família, el cual ayudaba a familias pobres al mismo tiempo que garantizaba educación de calidad para los niños, fue reconocido internacionalmente. Demostramos que combatir la pobreza era una buena política económica.

Después, este progreso fue interrumpido. No por medio de las urnas, a pesar de que Brasil tiene elecciones libres y justas, sino porque la expresidenta Dilma Rousseff fue víctima de un juicio político y la destituyeron del cargo por una acción que incluso sus oponentes admitieron que no era una ofensa que ameritara este tipo de procedimiento. Muy pronto, yo también terminé en la cárcel, después de un juicio sospechoso por cargos de corrupción y lavado de dinero.

Mi encarcelamiento es la fase más reciente de un golpe de Estado en cámara lenta diseñado para marginar de forma permanente las fuerzas progresistas de Brasil. Tiene como objetivo evitar que el Partido de los Trabajadores vuelva a ser elegido para ocupar la presidencia. Debido a que todas las encuestas muestran que ganaría con facilidad las elecciones de octubre, la extrema derecha de Brasil busca dejarme fuera de la contienda electoral. Mi condena y encarcelamiento se sustentan solamente en la declaración de un testigo cuya propia sentencia fue reducida a cambio de que testificara en mi contra. En otras palabras: el testigo tenía un beneficio personal en decir lo que las autoridades querían oír.

Las fuerzas de la derecha que han usurpado el poder en Brasil no han perdido el tiempo para implementar su agenda política. El gobierno profundamente impopular del presidente Michel Temer ha aprobado una enmienda constitucional que pone un límite de veinte años al gasto público y ha promulgado varios cambios a las leyes laborales que facilitarán la subcontratación, debilitarán los derechos de negociación de los trabajadores e incluso su derecho a un día laboral de ocho horas. El gobierno de Temer también ha intentado recortar las pensiones.

Los conservadores de Brasil se han esforzado mucho por socavar el progreso logrado por los gobiernos del Partido de los Trabajadores y están determinados a evitar que ocupemos la presidencia de nueva cuenta en el futuro cercano. Su aliado en esta maniobra es el juez Sérgio Moro y su equipo de procuradores, quienes han recurrido a grabar y filtrar conversaciones telefónicas privadas que tuve con mi familia y mi abogado, entre ellas una conversación que se grabó de forma ilegal. Crearon un espectáculo mediático cuando me arrestaron y me hicieron desfilar ante las cámaras acusado de ser la “mente maestra” detrás de un enorme esquema de corrupción. Rara vez se cuentan estos detalles vergonzosos en los principales medios informativos.

El juez Moro ha sido idolatrado por los medios de la derecha brasileña. Se ha vuelto intocable. Sin embargo, el verdadero problema no es Moro, sino los que lo han encumbrado a un estatus de intocable: las élites neoliberales de derecha que siempre se han opuesto a nuestra lucha por una mayor igualdad y justicia social en Brasil.

No creo que la mayoría de los brasileños apruebe esta agenda elitista. Por esta razón, aunque me encuentro en prisión, me postulo a la presidencia y, por el mismo motivo, las encuestas muestran que, si las elecciones se llevaran a cabo hoy, sería el ganador. Millones de brasileños comprenden que mi encarcelamiento no tiene nada que ver con la corrupción y entienden que estoy donde estoy solo por razones políticas.

No me preocupa mi situación. He estado preso antes, durante la dictadura militar de Brasil, nada más porque defendí los derechos de los trabajadores. Esa dictadura cayó. La gente que abusa de su poder en la actualidad también caerá.

No pido estar por encima de la ley, sino un juicio que debe ser justo e imparcial. Las fuerzas de la derecha me condenaron, me encarcelaron, ignoraron la evidencia abrumadora de mi inocencia y me negaron el habeas corpus solo para impedir que me postulara a la presidencia. Pido respeto por la democracia. Si me quieren derrotar de verdad, háganlo en las elecciones. De acuerdo con la Constitución brasileña, el poder viene de la gente, la responsable de elegir a sus representantes. Así que dejen que el pueblo brasileño decida. Tengo fe en que la justicia prevalecerá, pero el tiempo se le acaba a la democracia.

En sus propias palabras: Alexandria Ocasio-Cortez

10:43:00 a.m. Add Comment

Entrevista a Alexandria Ocasio-Cortez, la jóven latina de 28 años, que está cambiando los paradigmas políticos en EE.UU, y que derrotó a uno de los "peces gordos" del partido demócrata en la ciudad de Nueva York.

Por: Daniel Denvir / Sin Permiso

[En una extensa entrevista realizada por Daniel Denvir, Alexandria Ocasio-Cortez, miembro de los Democratic Socialist of America (DSA) y sobre la que SP publicó hace unas semanas una primera nota, analiza los aspectos prácticos de su reciente victoria en las primarias del Partido Demócrata en Nueva York, por qué los Demócratas centristas son vulnerables a sus competidores de izquierdas, la privación del derecho al voto, el estatus político de Puerto Rico y mucho más.]

Llevo un tiempo tratando de concretar una entrevista con Alexandria Ocasio-Cortez porque ha estado un poco ocupada durante las últimas dos semanas. D.V

En una victoria en las primarias del decimocuarto distrito de Nueva York que casi nadie vio venir, Ocasio-Cortez derrotó al veterano y poderoso candidato del Partido Demócrata Joe Crowley. Una integrante de los Democratic Socialists of America (DSA) de veintiocho años, que trabajaba como camarera el año pasado, derrocó a un potencial portavoz demócrata del congreso.

Daniel Denvir habló esta semana con Ocasio-Cortez para su podcast de “Jacobin Radio-The Dig” sobre los aspectos prácticos de su campaña, por qué los demócratas centristas en todo el país son vulnerables a sus competidores de izquierdas, la necesidad de que los candidatos presenten una visión política audaz, la privación del derecho a voto, el estatus político de Puerto Rico y mucho más. La conversación ha sido editada para mayor claridad.

Comencemos con una pregunta pragmática: ¿cómo ganaste? ¿cómo fue la operación sobre el terreno?

Al comenzar la campaña no sabía todo en lo que me estaba metiendo, pero sabía el tipo de campaña que mi oponente iba a dirigir: un DCCC [Comité de campaña democrática para el Congreso] estándar, una campaña corporativa demócrata. Usualmente esas campañas no se enfocan en el terreno. Venía a estas primarias con experiencia como organizadora. Desde el principio, siempre me concentré en organizar personas, construir una coalición y profundizar en esa coalición con otros organizadores. La campaña se centró casi exclusivamente en la organización física y el alcance digital para reforzar esa organización física.

Para casi todos los involucrados en esta campaña era su primera vez como organizadores. Establecí relaciones con otros organizadores anteriores, pero muchos de los organizadores que conocía no eran organizadores electorales. Vengo de un entorno más centrado en la educación, por lo que muchos de los activistas y organizadores que conocí eran muy cínicos con la política electoral. La mayoría de ellos deliberadamente no se involucraban en política electoral. Pasé seis meses tejiendo confianzas entre las organizaciones de base y usando parte de esa confianza y credibilidad para formar personas que normalmente no creen en la política electoral.

Llamamos a 120,000 puertas. Enviamos 170,000 mensajes de texto. Hicimos otras 120,000 llamadas telefónicas. Antes incluso de llegar a esta fase de participación, un año antes, realizamos una campaña completa para salir del registro, porque Nueva York es uno de los estados más restrictivos para votar en Estados Unidos. Si ya estás registrado para votar en Nueva York y eres un votante independiente o no, debes de cambiar el registro de tu partido con casi un año de antelación para poder votar en las primarias de año siguiente.

Esto hizo mucho daño a la campaña de Bernie.

Sí, tenemos tres millones de votantes independientes y no afiliados en el estado de Nueva York. Es el grupo de votantes más grande y están sistemáticamente privados de sus derechos.

Un año antes de las elecciones hicimos campaña para el registro en la que sacamos nuestro archivo de votantes e introdujimos a todos los votantes independientes y los no afiliados. Hace un año hicimos entre 10 y 13,000 llamadas para informar a la gente: "Oye, va a haber una candidata progresista para el congreso el próximo año. Ella no acepta dinero de las grandes corporaciones. Pero la única forma en la que podemos ganar esta elección es si gente como usted decide registrarse como Demócrata para que podamos contar con su voto el próximo año ".

Honestamente, esa fue la petición más dura de toda la campaña de hace un año. Fue la puerta más cerrada que me encontré, la mayoría de la gente me gritaba. Cogía el teléfono y la gente me maldecía. Y yo les decía: "Escucha, lo entiendo. Entiendo por qué no quieres ser Demócrata." Ni siquiera sabemos cuán efectiva fue esa campaña, porque el estado (comprensiblemente) no te da ninguna herramienta real para saber si esa persona realmente se inscribió una vez que los enviaste a esa página.

Ese esfuerzo de hace un año fuera exitoso o no, realmente nos ayudó a hacernos el callo en lo básico de una campaña electoral puerta a puerta: salir a la calle, identificar a tus seguidores. Esa fue la base de toda nuestra campaña.

No confiamos en personas que ya supieran cómo hacer estas cosas. Contábamos con un mensaje que entusiasmó a la gente. Una vez que se entusiasmaban y preguntaban: "¿Qué puedo hacer?" Nosotros mismos les entrenamos. Les dijimos, "Oye, escucha, no es tan difícil. Descárgate esta aplicación. Esto es lo que tienes que hacer".

Organizar una campaña electoral no es tan difícil. Claro, lleva un pequeño proceso, pero implica una hora y algo de práctica y luego solo puedes aprender mientras estás en la calle. Eso es exactamente lo que hicimos. Capacitamos a personas comunes que querían involucrarse y les enseñamos el ABC para hacerlo.

Nuestra campaña a pie de calle fue prácticamente toda nuestra campaña. No hicimos ningún anuncio de televisión. Mi oponente publicó anuncios durante todo el mes de junio. Envió de diez a quince mensajes relucientes a casi todos los demócratas registrados en el distrito. Yo los llamo el catálogo de Victoria's Secret.

Directo a la papelera de reciclaje.

Sí, son esas cuatro cosas de colores brillantes con una foto de la cara delante. Y sepultan los correos de la gente con eso. Nosotros enviamos alrededor de tres correos a unas cincuenta mil personas porque eso es lo que podíamos pagar. Así que estábamos totalmente fuera de presupuesto con los anuncios y los correos.

Pero no nos ganaron en la calle. Tuvieron una presencia en la calle muy leve. Tenían personas por ahí, pero no eran tantas. Nosotros recibimos cientos de voluntarios. Hacia el final, la gente conducía desde Massachusetts, desde Ohio para venir. Un tipo voló desde Iowa. Esa es la ventaja de un extra de entusiasmo. Es posible que los medios no prestaran atención a nuestra campaña, pero la gente común lo estaba haciendo.

Figuras del establishment han intentado minusvalorar tu victoria haciendo coincidir los datos con los números demográficos de tu distrito, lo que me pareció una forma muy oportuna de negar la magnitud de la insurgencia que hay en curso y que representa una amenaza para estas mismas personas. ¿Qué piensas de cómo el sistema contra el que competiste está interpretando y tergiversando tu victoria?

No estoy demasiado preocupada por eso. Al principio, dentro de las primeras veinticuatro cuarenta ocho horas, vi todas las explicaciones que dieron sobre mi victoria. No me molestó, porque ninguna de estas personas había analizado estas primarias ni les había prestado atención. También sabía que parte de la dinámica implicaba una especie de situación de "el rey está desnudo" tanto para el establishment político como para muchos medios convencionales, teniendo este enorme e impactante resultado político nacional, al que nadie estaba prestando atención.

Muchas de estas personas que estaban batallando e intentando dar un sentido a este resultado tenían argumentos sobre mi campaña que lo explicaban todo. Estuve horas hablando con reporteros del New York Times antes de mi campaña, así que no era que no se les hubiera contado sobre ella. Había hablado con los periodistas sobre quién era yo. Decidieron no cubrir la campaña. No fue como si fuera esa cosa pequeña que queda fuera del radar. La historia parece venir de la nada, pero no fue así.

Antes de la victoria no era como si no tuviera presencia en las redes sociales. Ahora las cosas son completamente diferentes, pero tenía cincuenta mil personas siguiéndome en Twitter antes de nuestra victoria: reporteros de la CNN, The New York Times, MSNBC. Cuando asistí al show de Chris Hayes después de la victoria él dijo en directo: "He estado siguiendo tu campaña desde hace bastante tiempo". La gente estaba prestando atención a esta campaña.

Creo que se trataba de un problema de redes virtuales, y probablemente una cuestión de la clase política que tomaba decisiones activamente para no cubrirlo. Honestamente, está bien, porque de alguna manera esto fue una ventaja para mi campaña. Recuerdo que me dejó totalmente estupefacta que después de toda esa semana de locos de medios una y otra vez, donde muchos periodistas hacían las mismas preguntas exactas, varios periodistas en Univision con los que me había sentado me preguntaron: "¿Cómo te defines a ti misma?". Esa fue la primera vez que un periodista, especialmente uno en una cadena de televisión, me hizo esa pregunta

¿Y cuál fue tu respuesta?

Les dije: "Soy educadora, soy una organizadora y soy una ganadora sin complejos para las familias trabajadoras". La forma en que pienso en mí es como organizadora. Ninguna otra red me permitió contar esa historia, y está bien. Honestamente, está bien. Es algo bueno si el establishment político quiere desechar mi victoria por razones superficiales. Si alguien va a decir que mi victoria se debe a razones demográficas, francamente, creo que es una forma de pereza intelectual, pero que suceda.

Que no aprendan las lecciones, porque la gente, el movimiento progresista, el movimiento para las familias trabajadoras, el movimiento por la justicia económica, social y racial, el movimiento para empoderar a la clase trabajadora, el movimiento por Puerto Rico, el movimiento por Ferguson, el movimiento para la reforma de la justicia penal, esa gente está prestando atención. Esas personas dicen: "¿En realidad cómo ganó?"

Me estás haciendo esa pregunta. DSA (Democratic Socialists of America) quiere saber la respuesta. Genuinamente quieren saberla porque estas son las comunidades con las que construimos una coalición.

DSA jugó un papel muy importante, pero también lo hizo Black Lives Matter, Greater New York también lo hicieron los Justice Democrats, también lo tuvieron muchas organizaciones de trabajadores y de inquilinos, activistas comunitarios musulmanes y organizaciones de jóvenes judíos. Construimos deliberadamente una coalición de personas que estaban a la vanguardia del activismo dentro del movimiento progresista.

No podría haber ganado sin el apoyo de DSA, pero nuestro éxito no es solo gracias a un único grupo. Si lo fuera, probablemente sería por Justice Democrats o New Congress, y que ellos fueron los que me convencieron para empezar. No hubiera elegido postularme si no me hubieran animado, pero nuestra organización electoral fue exitosa porque construimos una coalición.

Hubo un momento increíblemente potente en tu debate televisado con Crowley cuando él se comprometió a apoyarte en las elecciones generales si ganabas en las primarias. Luego trató de tenderte una trampa al preguntarte si harías lo mismo si él ganara. Tu respuesta fue que tendrías que volver con las personas organizadas que te estaban respaldando, grupos como DSA, y preguntarles: que no podías tomar esa decisión por tu cuenta.

No me esperaba que me hiciera esa pregunta. Se me ocurrió esa respuesta tan rápido porque el trabajo de construir esa coalición lo hice personalmente. No envié a nadie. Ni siquiera fue que junté a las organizaciones con "mi equipo" ni nada de eso. Físicamente tuve que ir en persona a todas estas organizaciones. DSA, tuve que ir al grupo electoral de Queens, al grupo electoral del Bronx, luego al general de Queens, luego al general del Bronx y luego al Citywide. Y eso fue solo para una organización. Esa pregunta había surgido antes. Me habían preguntado esos grupos. Así que cuando me hicieron esa pregunta en directo en ese debate televisado, sabía que había gente que se iba a tomar muy mal cualquier tipo de decisión unilateral en directo por televisión.

Mi candidatura es una candidatura de movimiento. Funciona de una manera muy inusual, porque cuando comencé esta campaña, pensé en cómo la gente podía de manera sencilla hacerla con sus propios medios. Todavía no puedo creer que alguien se despierte y diga: "Quiero ser congresista o senador". Organizan toda su campaña en torno a la identidad individual de esa persona. Dicen: "soy la mejor persona para este trabajo", y luego, literalmente, tratarán de organizar a miles de personas en torno al grito de "Soy increíble". Para mí, esa es demasiada presión. Y no creo que eso sea lo que a la gente le mueve. Incluso cuando analizamos cómo la gente se organizó en torno a Barack Obama, independientemente de lo cerca que se sintiera de sus políticas, no fue solo él, sino lo que representaba para mucha gente. Para mí, en ese escenario, sabía que representaba un movimiento, un movimiento que trabajaba en una dirección.

Recibí muchas presiones del establishment después de eso, pero las únicas personas que estaban molestas por ese comentario eran personas que ya trabajaban para el Partido Demócrata. Conseguí mucho respeto de los votantes por eso. Fui a “la bodega” una o dos semanas después del debate, y mi primo estaba allí con algunos amigos. Habían visto el debate y todos dijeron: "Eso fue Gánster"

Nunca vi algo así.

Existe la fantasía entre los titulares demócratas de que los neoyorquinos los aman, que los neoyorquinos aman al establishment demócrata.

Solo porque los reeligen.

Es una situación de secuestro. Porque nadie va a votar por el Partido Republicano, pero existe un gran escrutinio sobre quién es el candidato demócrata en todas las situaciones en las que los Neoyorquinos tienen que votar para que algún Demócrata esté en la papeleta en noviembre. Especialmente porque nuestro sistema de primarias está tan desgastado que es deliberadamente poco transparente. La gente no quiere que se preste atención a las primarias demócratas. Las primarias demócratas son las elecciones, especialmente en la ciudad de Nueva York.

De todos modos, creo que estaba haciendo lo que el movimiento me pidió en ese momento

¿Cómo planeas mantener esa relación de responsabilidad en el futuro?

Estoy comprometida a continuar con mi organización de base. Justo [la semana pasada] tuvimos una reunión en ese pequeño salón de banquetes en Queens con todos nuestros organizadores y voluntarios. Es probable que tengamos un núcleo de 150 personas en nuestro congreso de distrito. Están saliendo ahora todos estos artículos que dicen: "¿Cuál es tu próximo movimiento? ¿Qué vas a hacer ahora? ". Pero muchas de esas decisiones no las tomo sola. Esa primera semana después de ganar fue muy difícil para mí, personalmente, porque fue el período de tiempo más largo que había pasado a) lejos del distrito, y B) lejos de esa comunicación constante con nuestros organizadores.

Eso fue emocionalmente difícil, porque es como una conversación constante. Tenemos todas estas plataformas diferentes. Tenemos todos estos chats grupales diferentes: un chat grupal para todos, un chat de grupo de organización de campo, un chat de grupo de equipo de prensa, un chat de grupo de organización en español, un chat de grupo multilingüe. En un día cualquiera, podía encender el chat de seguidores y ver de qué hablaba la gente, cuál era su opinión. Podía intervenir con mis propias ideas aquí y allá.

Lo mismo con todos nuestros otros grupos. Así que fue muy fácil para mí mantener el pulso de las cosas porque no estaba solo en la calle, no estaba solo tocando puertas, sino que escuchaba y veía las historias que otras personas compartían constantemente. Los primeros días después de la victoria fue muy extraño, porque de verdad eran catorce horas, días y medios enteros, así que no tuve la oportunidad de mantener el contacto. Ahora que la cosa se está calmando un poco, estamos preparados para volver a comprometernos con esto.

Así que tuvimos esta reunión con 150 personas, y les hicimos dos preguntas. Nos separamos en grupos más pequeños y dijimos: a) ¿Cuál debería ser el enfoque de nuestra campaña en los próximos tres meses? Y por lo tanto b) ¿qué solución específica podemos implementar para abordar las debilidades o injusticias anteriores de nuestra campaña? Porque cada vez que tienes un grupo de personas que se juntan, habrá injusticias sistemáticas y debilidades sistemáticas que se producirán. Si somos conscientes de ello y tratamos activamente de pensar y poner en marcha soluciones de manera regular, podemos evitar el colapso comunicacional u organizativo. Pienso en términos de mantener eso.

Yo creo, en realidad, que las campañas nunca llegan a su fin. Hay un lado negativo y positivo de esto. El lado negativo es qué en un entorno de grandes sumas de dinero, después de Citizens United, parece que el tipo de campaña transaccional nunca se detiene, y eso es agotador, porque no quiero ver anuncios de campaña durante todo el año. Por el otro lado, no creo que organizarse debiera terminar nunca.

Una oportunidad importante para los competidores de izquierdas en todas partes es convertir la baja participación en una ventaja: aumentar el electorado y atrapar a las personas que ocupan esos asientos sin que se den cuenta.

Absolutamente. La idea de que deberíamos concentrarnos en ese “núcleo” es un desperdicio de recursos para mí. Porque esta es la cuestión: ese “núcleo” nunca decide hasta la semana antes de las elecciones. Si no sabe a quién va a votar hasta la semana anterior a las elecciones, ninguna cantidad de recursos le va a hacer tomar esa decisión antes.

Lo que debes hacer es reunirte y expandirte. Había personas que nunca habían votado y que se habían comprometido a votar por mí meses antes de las elecciones porque estábamos hablando con ellos. Sabían que nos importaba, porque no hice esta tontería de solo levantar a los votantes "triples", las personas que han votado en las últimas tres elecciones primarias, y solo hablar con esas personas.

Sabía que “el triple” en realidad no era mi primera prioridad. Sabía que era mi segunda o tercera prioridad. Las personas que se activan, que se preocupan por “Medicare” para todos, que se preocupan por las universidades públicas gratuitas: van a estar a bordo los primeros si consigues esos puestos. Esas personas se preocupan lo suficiente como para organizar a sus amigos y familiares

La Senadora Tammy Duckworth dijo recientemente que tu enfoque no funcionaría en el “heartland”, que tu estrategia es de alguna manera específica para el Bronx. Creo que tu respuesta fue excelente. Mencionaste todos los estados ganados por Bernie, muchos de los cuales se encontraban en el Medio Oeste y muchos de los cuales se perdieron en las elecciones generales y tú preguntaste: "¿Cuál es el plan para evitar que se repita esto?"

Siempre he hablado con los votantes y decíamos: "Perdimos mil escaños, perdimos la casa, perdimos el Senado. Perdimos la presidencia en unas elecciones que ciertamente no deberíamos haber perdido. ¿Vamos a seguir comprometiéndonos a votar por las mismas personas, la misma estrategia y el mismo plan? "Porque no hemos cambiado nuestro plan de juego como partido. Realmente parece que casi no hay cambios en nuestro plan. ¿Qué hemos aprendido de 2016? ¿Cómo estamos haciendo para que las cosas sean de manera diferente?

Ellos probaron su estrategia. Fue un fracaso.

Ese es el tema que saqué: "¿vamos a elegir continuar este camino que ha demostrado perder literalmente todo?"

Creo que la gente empieza a exigir que el establishment cambie de rumbo, cuando en realidad lo que necesitamos es reemplazar al establishment y ser nosotros mismos quienes cambiemos las cosas.

Mi oponente, el 99 por ciento de su financiación vino de corporaciones, lobistas y grandes donantes. Menos del 1 por ciento provino de pequeñas donaciones. Yo tuve lo contrario. Si tienen un titular que continúa siendo abrumadoramente financiado por las corporaciones y su dinero, que está diciendo las mismas cosas que se decían en septiembre de 2016, deberían preocuparse.

Si la presidencia de Trump no ha sacudido a una persona para cambiar su enfoque fundamental, entonces no va a cambiar. Creo que algunas personas lo han hecho. No estoy diciendo que haya que "quemarlo todo", pero creo que hay gente que legítimamente está cambiando de opinión.

Honestamente, eso es lo que también hizo Crowley. Yo recibí sus anuncios publicitarios, no me sacó de su lista de correo, así que tengo diez de estos anuncios publicitarios en mi casa con mi nombre, y muchos de ellos tienen la cara de Trump.

"Este tipo da miedo, confía en mí para luchar contra él", y así todo.

Sí.

¿Lo hizo también durante tu debate?

Exacto, ese era el mensaje. De hecho, esa era la estrategia para las elecciones generales: "Trump es un demagogo aterrador, y va a ser un desastre para nuestra democracia". Adivina qué: Trump es un demagogo aterrador y es un desastre para nuestra democracia, pero perdimos las elecciones con ese discurso. Parece que muchos de los “titulares” demócratas están en piloto automático.

Yo creo que hubo un verdadero intento de alzarme como quien iba a romper el establishment y generar esa lucha antagónica tras mi victoria. Lo rechacé porque era un discurso que otros estaban empujando, pero que no era mi plan. No voy a permitir que este movimiento sea secuestrado por una energía de antagonismo, cuando por lo que realmente estamos tratando de empujar es por una visión positiva y progresiva para el futuro de Estados Unidos.

No me voy a estancar en las luchas internas demócratas, no porque quiera hacerle un favor al establishment, sino porque tenemos un movimiento por construir. Me estoy enfocando en lo que estamos tratando de conseguir.

Mucha gente espera que su victoria inspire y refuerce esta nueva ola de candidatos socialistas y de izquierdas. ¿Hacia dónde ves que va el movimiento con esto? ¿En qué próximas campañas estás más interesada?

Hay una gran oportunidad para construir una fuerza propia, y esto se puede empezar desde cualquier sitio. No necesariamente tiene que ser conseguir un asiento en el Congreso: hay muchos asientos en los que hay una gran oportunidad.

Mucha gente que está descontenta y es cínica cree que la organización electoral no vale la pena. Espero que esa gente sepa que yo los entiendo. Entiendo el cinismo. Pero le pido a esa gente que lo reconsidere, porque en realidad no es ese monstruo invencible que a la gente le gusta fingir que es. El dinero en la política ha sido tan influyente también porque hay mucha pereza en los territorios. Muchas de estas maquinarias políticas "inexpugnables" son cascaras: no tienen una gran participación. Están decrépitos.

Muchos de estos partidos demócratas – especialmente los demócratas del Estado- van dormidos al volante. Se han asumido como esas pequeñas unidades de lavado de dinero con forma legal. Se han usado para eso. Ese era claramente el caso de mi junta electoral. El Partido Demócrata del Condado de Queens se veía como muy poderoso, pero la razón por la que era visto como poderoso es porque los lobistas lo usaban para lavar dinero para campañas electorales locales.

Pero no tenían cuerpos. Si eres una persona que puede movilizar cuerpos, puedes hacer un cambio.

Creo que esa es la verdadera lección de la campaña de 2016. Mucha gente fue cínica después, debido a la anterior presidenta del Comité Nacional Demócrata Debbie Wasserman-Schultz o por lo que fuera. Pero la verdadera historia es que Bernie -que al principio creo que ni siquiera estaba compitiendo para ganar- capturó al sistema sin darse cuenta, expuso al Rey desnudo y casi noqueó a su coronado portaestandarte de la nada. Porque en realidad no son tan poderosos como nos gusta pensar que son.

Sí, y la mayoría de los poderosos operan con esa ilusión. El noventa por ciento de esta campaña se organizó en salones de casas, literalmente. Trabajaba en un restaurante. Empecé esta campaña con una bolsa de Trader Joe, de verdad. No es una pequeña historia pintoresca, es la verdad. Después del trabajo, sacaba una muda de recambio de la bolsa de mi Trader Joe's. Tenía mi pequeño portapapeles, y encontraba a alguna una persona que estuviera interesada. Que invitara a sus amigos y a sus vecinos a su salón. Tomaba un tren al salón de esa persona y hablaba con la gente, de diez en diez, durante ocho meses.

Eso es lo que fue mi campaña. Esos pequeños grupos de cinco, diez personas - eventualmente se convirtieron en el pequeño ejército de organizadores del núcleo duro de nuestra campaña. La historia que siempre contaba en estas pequeñas salas de estar era la historia de El mago de Oz. Construíamos nuestro pequeño grupo variopinto, y caminábamos por este camino de ladrillos amarillos hasta llegar a la Ciudad Esmeralda. Derribábamos la puerta y entrábamos, y ahí estaba ese gran gigante intimidante, que en realidad era solo un tipo detrás de la cortina. Una vez que la verdad queda expuesta, la gente se da cuenta de que solo es este tipo pequeño detrás de una pequeña cortina.

Con un gran micrófono.

Con un gran micrófono, determinando el destino de miles de personas, de cientos de miles de personas. Entonces te das cuenta de que en realidad no es una locura cambiar eso, que en realidad puedes cambiarlo con un pequeño grupo de personas variopinto. Hay muchos sitios así.

El Partido Demócrata, durante mucho tiempo, no ha invertido recursos en la organización sobre el terreno. Debido a eso, pudimos explotar muchas brechas. Espero que mi victoria muestre cuáles deberían ser las verdaderas fortalezas del partido, o de cualquier partido, que rinda cuentas a los trabajadores.

Existe esta pequeña industria de consultores electorales. Recomiendan que los candidatos gasten dinero en cosas, no en cosas que funcionen, sino en comisiones. Muchos consultores ganan el 10 por ciento en cada anuncio televisivo que colocan para un candidato. No van a recomendar cosas que ganen, van a recomendar cosas que ganen comisiones. Ese es el único incentivo, basado en el mercado, de gran parte de esa industria.

Esto es lo que sabemos que gana: gana el puerta a puerta, gana el maratón telefónico, gana el contacto directo con el votante. Pero no da dinero. Sabíamos que esta era la dinámica. Sabía que [Crowley] iba a gastarse el dinero en anuncios publicitarios. Sabía que iba a gastarse el dinero en los anuncios de televisión. Pero tenía la corazonada de que no iba a gastar mucho dinero en el terreno, porque no se pueden ganar grandes comisiones en el terreno. Y eso es un grano en el culo.

Donde nosotros ganamos es en el terreno. Cualquiera que quiera poner en marcha una campaña de base ganadora tiene que contar a cuántas puertas tocó y necesitan contar sus identificaciones, sus unos o doses. Necesitas contactar con el votante y clasificar a ese votante en una escala de uno a cinco cada vez. Contamos 15,900 unos y doses, y 15,900 personas salieron y votaron por nosotros el día de las elecciones. No fue una coincidencia.

Fue increíble, porque para mí, como militante, contar cuántas personas van a votar por ti simplemente tiene sentido. Estuve hablando con una persona que ha estado involucrada en muchas otras campañas antes. Le dije: "¿Es así como todos dirigen sus campañas?", Y él respondió: "No", y yo dije: "¿Qué hacen los demás?". Dijo: "ponen anuncios en televisión y están una gran cantidad de tiempo en la radio, visitan como al cinco o al 10 por ciento de la gente que necesitan para ganar. Si necesitan que 15,000 personas voten por ellos se juntan con 1,500 personas. "Y yo estaba como: ¿Cómo saben que van a ganar? Él dijo" No lo saben. Simplemente gastan una tonelada de dinero en televisión, hacen muy poca campaña en el terreno, y luego simplemente rezan. "Yo estaba como: " ¿Así es como se ha hecho la campaña del Congreso de tres millones de dólares? " " Sí, prácticamente. "

Es por esto por lo que estamos perdiendo. Es por esto por lo que creo que es importante poner el foco sobre estas cosas.

De cara al ingresar al Congreso (me siento bastante tranquilo con tu elección en noviembre, pero no quiero ser gafe), la derecha ha utilizado con éxito grupos como el Comité House Freedom para impulsar su agenda. ¿Cree que el Comité Progressive, que ha tenido un perfil mucho más bajo durante mucho tiempo, pero que es significativo, puede hacer lo mismo con la Izquierda?

Hay potencial. Todo depende de cuán unificado esté ese Comité. Lo que le da poder al Comité Freedom no es su tamaño, sino su cohesión. En este momento en realidad, el Comité Progressive es más grande que el comité House of Freedom, Pero a veces votan juntos, a veces no lo hacen.

Lo que le da poder a un Comité es que pueden operar como un voto de bloque para hacer cosas. Incluso se puede crear una subcategoría del Comité Progressive, un bloque más pequeño pero que opere como un bloque, entonces se podría generar poder real.

Creo que con esto realmente se trata de un "ya veremos". A pesar de que no tengo remordimientos y sigo fuerte en mi mensaje y en lo que creo, mi estilo personal es de una generadora de consensos. Me gusta pensar que soy persuasiva. Normalmente soy capaz de hacer de una cuestión pragmática cosas realmente ambiciosas. No quiere decir que podría llevar un comité a mis espaldas ni nada, pero creo que hay buena disposición ahora mismo. Veremos si esa voluntad aún sigue ahí en enero. Creo que, si puedes construir un comité de diez, treinta personas, no sería demasiado complicado, si operas como bloque, conseguir muchas cosas.
 
Tu victoria me hace creer más que nunca en que la izquierda algún día, en el medio plazo, será mayoría política en este país. Pero muchas de nuestras instituciones políticas son tan radicalmente antidemocráticas, que me parece muy probable que una minoría conservadora en los próximos años use instituciones como la Corte Suprema, como el Senado, para bloquear la voluntad popular.

El politólogo David Faris publicó recientemente un libro que presenta un programa de medidas que podría democratizar constitucionalmente el sistema estadounidense, que incluye ampliar el número de escaños en la Corte Suprema y otorgar la condición de Estado a Washington DC y Puerto Rico. El futuro de Puerto Rico debería ser decidido por el pueblo de Puerto Rico, aunque bienvenidos sean esos dos escaños del Senado. Y aprobar una legislación federal que obligue a los estados a facilitar las votaciones en lugar de hacerlas más difíciles. ¿Crees que es hora de comenzar una discusión sobre medidas constitucionales más radicales para democratizar el sistema?

Absolutamente. Es lamentable lo que hoy en día se considera radical. ¿Conceder a los estadounidenses que ya tienen el derecho constitucional al voto es radical? ¿En serio? ¿Estamos en este punto? Pues es donde estamos. Lo apoyo completamente. Ahora mismo, si tu tienes una fecha límite para registrarte como votante en un estado como el mío, eso es artificioso. Porque con nuestra tecnología no hay razón para que esto sea así.

Para mí, como mujer puertorriqueña, estoy mirando a mis mayores y tratando de tener una conversación auténtica sobre el estado de Puerto Rico. El solo hecho de que, literalmente, haya millones de personas que son ciudadanos estadounidenses que hasta el día de hoy están privados de sus derechos y se les niega el derecho a votar en las elecciones presidenciales es un error fundacional, una de las principales injusticias de nuestra democracia en la actualidad.

No es solo Puerto Rico. Están las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Guam, todos los territorios de los Estados Unidos que son colonias de los Estados Unidos. Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos. El hecho de que usted pueda haber nacido en los Estados Unidos como ciudadano estadounidense y se le haya negado el derecho al voto y se le haya negado la representación federal - esto es por lo que murieron cuatro mil personas en Puerto Rico.

No me estoy posicionando sobre la categoría de estado, pero les garantizo que, si Puerto Rico tuviera voto en una elección presidencial, si tuvieran dos senadores, si tuvieran representación, cuatro mil personas no habrían muerto. Te lo garantizo. Es asqueroso y es cínico, pero es verdad. Si fueran independientes, quizás cuatro mil personas no habrían muerto. Pero el estatus político fundamental de los puertorriqueños y las personas que están colonizadas por los Estados Unidos los convierte en ciudadanos de segunda clase. No es radical hacer que todos los ciudadanos estadounidenses sean ciudadanos plenos a los ojos de la ley.

¿Algún pensamiento final?

Tenemos un montón de primarias entre ahora y septiembre, y hay espacio para más sacudidas. A nivel estatal, estoy buscando campañas de primarias en la ciudad de Nueva York. Estoy muy entusiasmada con Julia Salazar. Ella es increíble, ella es increíble. A escala nacional, estoy muy entusiasmada con que Kaniela Ing compita en Hawaii. Estoy muy entusiasmada con gente como Brent Welder en Kansas. Brent puede ganar, y no solo puede ganar sus primarias, sino que también puede ganar en un distrito de rojo a azul con una visión progresista. Creo que eso es muy emocionante. Y Cori Bush, en Ferguson.

Realmente quiero que la gente vea a esos candidatos como legítimos porque durante toda mi carrera me rechazaron como ilegítima. Para mí eso fue lo difícil. Antes incluso de la victoria, puse en marcha las primeras primarias en catorce años en el distrito, porque en Nueva York tienes que recolectar miles y miles de peticiones de manera que resulta inaccesible para las personas que trabajan.

Provoqué las primeras elecciones primarias en catorce años en nuestra comunidad, y todavía no me consideraban legítima. Hicimos historia incluso antes del día de las elecciones, y todavía no me consideraban una candidata legítima.

Quiero que la gente vea a Cori Bush como una candidata real, porque ella es una verdadera candidata. Quiero que la gente vea a Julia Salazar como una verdadera oferta, porque ella es la verdadera oferta. Estos son candidatos reales, son organizadores de abajo hacia arriba, y si nadie más quiere darles una plataforma, me encantará hacerlo. Creo que eso es todo. Sal, organiza. Esa es el objetivo de toda nuestra democracia.

Venezuela: un barril de pólvora.

5:40:00 a.m. Add Comment

La reciente convocatoria de Nicolás Maduro a una Asamblea Constituyente es una arriesgada respuesta gubernamental a la última escalada de la crisis política, económica y social, en un contexto de agotamiento de un modelo rentista y una gestión caótica del Estado. Ante la escasez de textos, que analicen de fondo lo sucedido en el vecino país, presentamos este análisis en detalle, de la turbulenta coyuntura venezolana, realizado por los profesores Edgardo Lander y Santiago Arconada.

Por: Edgardo Lander - Santiago Arconada Rodríguez / Nueva Sociedad

Los sectores populares se encuentran debilitados organizativamente y el apoyo al gobierno está en sus niveles más bajos, mientras fracciones tanto del oficialismo como de la oposición apuestan a una salida violenta que agravaría más la crisis, lo que genera un incierto escenario político, con la posibilidad real de un enfrentamiento civil.

Con el fallecimiento de Hugo Chá-vez en marzo de 2013 y el subsiguiente colapso de los precios del petróleo, se acelera la profunda crisis económica, política y ética que hoy vive la sociedad venezolana. Se trata de la crisis terminal del modelo extractivista petrolero y el Estado rentista clientelar, cuya vida se había extendido coyunturalmente gracias al liderazgo carismático de Chávez y a los elevados precios de los hidrocarburos en la primera década de este siglo. En esos años del proceso bolivariano no se dieron pasos hacia la transformación de la estructura productiva del país. Por el contrario, se profundizó el rentismo hasta que el petróleo llegó a representar 96% del valor total de las exportaciones. Las políticas sociales, que mejoraron sustancialmente las condiciones de vida de los sectores populares, y las diversas iniciativas de cooperación latinoamericana fueron posibles gracias al boom de los commodities. Con la baja de los precios, todo este armado entró en crisis.

La economía

Para analizar el estado actual de la economía en Venezuela, no se cuenta con cifras oficiales actualizadas. Al parecer, el gobierno ha optado por no divulgar información estadística que permita constatar la profundidad de la crisis que vive el país 1. Los cálculos que han sido difundidos por analistas económicos, centros académicos, gremios empresariales e instituciones internacionales presentan grandes rangos de variación. La economía venezolana registró en 2016 su peor caída desde el paro/sabotaje petrolero de los años 2002-2003 –que se combinó con elementos de un lockout empresarial–, con una contracción que ha sido estimada entre 10% 2 y 18,6% 3, con lo que se acumularon tres años consecutivos de reducción del pib. Los precios del petróleo han tenido una cierta recuperación, al pasar de un promedio de 35,15 dólares por barril durante 2016 a 42,46 dólares por barril en abril de 2017 4, todavía muy lejos de los precios promedio que fluctuaron entre 101,04 dólares y 88,42 dólares por barril entre 2011 y 2014. No solo han bajado los precios. De acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (opep), la producción petrolera venezolana se ha reducido a 1.972.000 barriles diarios en marzo de 2017 5, casi un millón de barriles menos que los que se extrajeron en marzo de 2001. Esta baja ha sido atribuida a ineficiencia, corrupción y falta de inversiones y al hecho de que es mucho más costoso explotar los crudos pesados que hoy conforman la mayor parte de la canasta petrolera del país.

Pero los problemas no acaban ahí. Diferentes fuentes, tanto nacionales como internacionales, calculan que la inflación de 2016 se ubicó entre 500% y 800%. Por tercer año consecutivo se ha producido un severo déficit fiscal. De acuerdo con algunas estimaciones, el gasto público tuvo en 2016 una reducción de alrededor de 30% respecto al nivel del año anterior 6. Las reservas internacionales bajaron de 35.000 millones de dólares en 2009 a 10.264 millones en abril de 2017 7. La formación de capital fijo viene descendiendo desde 2013 y la misma tendencia se encuentra en el consumo privado. La deuda total consolidada del país, esto es, las deudas internas y externas pagaderas en dólares, sean préstamos o bonos emitidos por el gobierno, y la deuda de la empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (pdvsa), suma un total de 181.038 millones de dólares, lo que representa más de 80% del pib y es casi 18 7 veces más que las reservas internacionales. Este endeudamiento externo, como en experiencias anteriores, ocurrió precisamente en años de bonanza en que los precios del petróleo fueron muy elevados.

Mientras que la paridad altamente subsidiada con la cual se importa la mayor parte de los alimentos y medicamentos es de 10 bolívares por dólar, el dólar paralelo, que tiene una significativa incidencia en la fijación de precios, ascendía a 4.283 bolívares el 30 de abril de 2017.

El deterioro generalizado de la actividad productiva y de las finanzas públicas ha producido impactos severos en las condiciones de vida de la población, especialmente en los ámbitos de la salud, la alimentación y la inseguridad. La drástica reducción de las divisas disponibles para las importaciones ha creado una escasez generalizada de medicamentos y dificulta enormemente el tratamiento de enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes. Se registra una pérdida de peso y desnutrición, sobre todo en la población infantil. Y son frecuentes las muertes en hospitales que son consecuencia directa de la ausencia de los equipos o medicamentos requeridos.

La medida más importante que ha tomado el gobierno en el ámbito económico en estos años ha sido el decreto de creación del Arco Minero del Orinoco. Esto es, la apertura de 112.000 kilómetros cuadrados, 12% del territorio nacional, a grandes corporaciones mineras transnacionales. Ante la crisis del modelo petrolero rentista, en lugar de promover un debate nacional sobre alternativas al extractivismo depredador que ha caracterizado a la economía venezolana durante un siglo, el presidente Maduro ha optado por lanzar de lleno al país hacia un nuevo patrón extractivista-rentista, ahora minero. Este megaproyecto, de llevarse a cabo tal como está previsto por el gobierno, constituiría un paso más en la dirección del etnocidio de los pueblos indígenas habitantes en esa zona. Tendría también devastadoras consecuencias socioambientales tanto en lo inmediato como en el largo plazo, al deteriorar parte de la foresta amazónica, destruir extensas zonas de una extraordinaria diversidad biológica y afectar las principales fuentes de agua y las represas hidroeléctricas que suministran 70% de la electricidad que se consume en el país.

Pérdida de la hegemonía y tendencias autoritarias

Cuando Maduro llegó a la Presidencia, en abril de 2013, su nivel de popularidad y de legitimidad era mucho menor que el que había tenido Chávez hasta su fallecimiento. Ganó las elecciones con una diferencia de solo 1,5% de votos sobre Henrique Capriles, el candidato del conjunto de la oposición. El nuevo presidente carece del carisma y la capacidad de liderazgo de Chávez. En el interior del partido y del gobierno afloraron entonces las diferencias entre los distintos grupos y facciones que Chávez había logrado controlar. Esto tiene como consecuencia un gobierno más débil, preñado de tensiones, lo que obstaculiza la posibilidad de elaborar políticas consensuadas ante la creciente crisis económica.

Un quiebre histórico fundamental del proceso bolivariano ocurrió cuando, con la abrumadora derrota en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, la oposición alcanzó una mayoría calificada de dos terceras partes en la Asamblea Nacional. Esto cambió radicalmente la correlación de fuerzas en el Estado. Con esa mayoría, la oposición en la Asamblea puede nombrar a los integrantes del Tribunal Supremo de Justicia (tsj) a los del Consejo Nacional Electoral (cne) y aprobar leyes orgánicas sin negociar con los representantes del gobierno. Este último, en lugar de reconocer la severa derrota e iniciar una profunda reflexión autocrítica sobre sus causas, atribuyó la crisis y la victoria de la oposición a la guerra económica y no vio la necesidad de realizar mayores cambios.

Asuntos claves como la corrupción generalizada, la ineficiencia de la gestión pública y una paridad cambiaria insostenible que crea profundas distorsiones en toda la economía fueron dejadas nuevamente a un lado. En lugar de darle prioridad a la preservación de la fuerza y el espíritu combativo del pueblo bolivariano, Maduro optó por permanecer en el control del Estado a como diera lugar. A partir de este momento, el gobierno pareció reconocer que no podrá permanecer en el poder si ello depende del apoyo electoral de la mayoría de la población y del cumplimiento de la Constitución. Tanto la voluntad popular como la Constitución se convirtieron en obstáculos por superar. Se van tomando, en consecuencia, una serie de decisiones que avanzan en forma sistemática y coherente en la dirección del establecimiento de un orden autoritario cada vez más militarizado.

En clara violación de las normas constitucionales y legales y de los procedimientos establecidos, a finales de diciembre de 2015, cuando le quedaban pocos días de vigencia a la mayoría oficialista en la Asamblea Nacional, se produjo el nombramiento de los nuevos magistrados para las diferentes salas del tsj. No solo son estos nuevos magistrados incondicionales del gobierno, sino que varios de ellos ni siquiera cumplían con los requisitos formales para ocupar el cargo.

El papel que jugaría este tsj en las nuevas condiciones del país quedó al desnudo cuando, para impedir que la oposición pudiera hacer uso de su mayoría calificada en la Asamblea, los nuevos magistrados se estrenaron decidiendo, en atención a una acusación sin pruebas sobre la comisión de un delito electoral formulada por sectores oficialistas, desconocer los resultados de las elecciones en el estado Amazonas y, por consiguiente, a los diputados mayoritariamente indígenas electos que ya habían sido proclamados por el cne. De esta forma, la oposición dejaba de tener una mayoría calificada.

En vista de que pasaron meses sin que el asunto se resolviera, sin que se hicieran las investigaciones para establecer la veracidad de las denuncias por las cuales el tsj invalidó las elecciones ni se realizaran nuevas elecciones para un estado que se había quedado sin representación parlamentaria, la Asamblea decidió reincorporar a los parlamentarios cuestionados. El tsj respondió declarándola en desacato. A partir de este momento sus atribuciones fueron asumidas por el Poder Ejecutivo y el tsj. Se produjo así un nuevo momento crítico de ruptura del orden constitucional, que habilitó la concentración de poderes que ha permitido al gobierno dar cada uno de los pasos subsiguientes en una dirección autoritaria. El tsj realizó una ratificación parcial de las integrantes del cne cuyos periodos de gestión estaban vencidos, a pesar de que se trata de una atribución constitucional del Parlamento. En octubre de 2016, el cne canceló la realización del referéndum revocatorio del presidente establecido por la Constitución, cuando ya se habían cumplido los requisitos establecidos por la ley. De igual modo, pospuso indefinidamente las elecciones de gobernadores pautadas de acuerdo con la Constitución para diciembre de 2016.

En el mes de marzo, mediante las sentencias 155 y 156, la Sala Constitucional del tsj ratificó el desconocimiento de la Asamblea Nacional y, entre otras cosas, autorizó al presidente de la República a avanzar en la apertura al capital transnacional, mediante empresas mixtas, sin la autorización parlamentaria. Esto viola tanto la Constitución como la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El 31 de marzo, en ocasión de la presentación de su informe anual de gestión, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, afirmó que con estas sentencias se avanzaba en un «desconocimiento del modelo de Estado consagrado en nuestra Constitución» y una «ruptura del hilo constitucional». Ante el rechazo generalizado a estas decisiones, el tsj modificó algunos aspectos de estas sentencias, sin alterar su contenido fundamental 9.

Desde febrero de 2016, el presidente Maduro ha gobernado mediante un estado de excepción y emergencia económica en condiciones claramente violatorias de la Constitución. Con el estado de excepción, muchas garantías constitucionales pueden ser suspendidas y muchas decisiones fundamentales para el futuro del país pueden ser tomadas por decreto. Por ejemplo, este año no se presentó el proyecto de presupuesto nacional ante la Asamblea, con lo cual se niega a los representantes electos el derecho a conocer y discutir el manejo de los recursos públicos, lo que agrega una nueva capa de opacidad en el manejo de estos bienes.

Las reacciones del movimiento popular, aun de sus sectores más organizados, ante el profundo deterioro de las condiciones de vida que se dan como consecuencia del aumento de la inseguridad –de origen tanto hamponil como policial–, la inflación, la escasez de alimentos y medicinas y el deterioro de los servicios públicos, no han sido las que podrían haberse esperado. Las organizaciones populares de base, que en estos años han involucrado a millones de personas, se han debilitado tanto por su dependencia respecto de los recursos públicos transferidos por alguna institución del Estado, que ya no les llegan en las mismas magnitudes, como por el desencanto creciente con el gobierno y la pérdida de ilusión con relación al futuro del país. Después de años de procesos de movilización y organización popular orientados por los valores de la cooperación y la solidaridad, en lo fundamental la reacción ante la actual crisis se ha caracterizado por la competencia y el individualismo. El llamado bachaqueo se ha convertido en un sector de peso significativo, pero difícil de precisar, en la economía venezolana 10. Se está produciendo un desgarramiento del tejido organizativo de la sociedad y una creciente descomposición ética que tomará muchos años recomponer. En diversas ciudades del país se han producido saqueos a locales comerciales en los cuales se ha combinado la protesta popular por el desabastecimiento con la acción armada del hampa.

La corrupción

Caracterizar adecuadamente el hecho y la significación de la corrupción que atraviesa el proceso bolivariano es una tarea pendiente. Estimar el tamaño del patrimonio público que fue desfalcado, conocer quiénes fueron partícipes y cómo realizaron el fraude, determinar las consecuencias en el seno de la sociedad venezolana de esta conducta seguida desde los más altos niveles del gobierno son, sin duda, tareas insoslayables, entre otras cosas porque Venezuela necesita recuperar en alguna medida ese inmenso capital para solventar su supervivencia inmediata.Para este análisis solo nos es posible hacer referencia a los hechos que, por su significación política, marcaron y marcan de manera indeleble la gestión presidencial de Maduro y gravitan como explicación subyacente de la deriva de su gobierno. Por ejemplo, en agosto de 2013, Edmée Betancourt fue removida de su cargo como presidenta del bcv por denunciar que solo en ese año fueron entregados por la Comisión de Administración de Divisas (cadivi) más de 22.000 millones de dólares a «empresas de maletín» 11. Casi un año después, tras su separación del Ministerio de Planificación, Jorge Giordani, reconocido baluarte de los gobiernos del presidente Chávez, sacudió al país con su carta titulada «Testimonio y responsabilidad ante la historia», en la que confirma y profundiza lo denunciado por Betancourt 12. La conmoción que causó en la opinión pública el testimonio del ex-ministro Giordani fue repudiada, mas no desmentida, por el presidente Maduro y otros altos cargos del Partido Socialista Unido de Venezuela (psuv), pero ese repudio no solo no tiene la fuerza para desmentir las denuncias sino que parece confirmarlas. La constatación de un poderoso y muy activo sector corrupto en el seno del gobierno se va consolidando a punto tal que el hoy ministro de Educación y presidente de la Comisión Presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente, Elías Jaua, publicó el 16 de octubre de 2016 en Aporrea que «la corrupción corporativizada amenaza la vida de la revolución» 13. El problema es determinar en qué medida la protección de los intereses de esa «corrupción corporativizada» está guiando la acción política del gobierno de Maduro.

La escalada de violencia

En los años del gobierno bolivariano la oposición ha sido heterogénea, incluyendo desde sectores golpistas de extrema derecha, que han contado con apoyo externo, hasta sectores moderados que han buscado alternativas constitucionales al gobierno chavista. En la actualidad, esas diferencias subsisten a pesar de la apariencia de unidad que han dado en los últimos meses las masivas movilizaciones de calle en todo el país. A la severa recesión económica, se agrega la semiparálisis del país y de su actividad productiva como consecuencia de las diarias confrontaciones, cierres de calles y carreteras, de la suspensión intermitente y reiterada del transporte público y de una masiva represión por parte de los cuerpos de seguridad. Muchos jóvenes detenidos 14 en las protestas fueron acusados de terroristas y pasados directamente a tribunales militares. El país enfrenta situaciones crecientemente riesgosas. De acuerdo con la fiscal general de la República, solo en el mes de abril, en las movilizaciones de calle, se registraron 26 muertos, 427 lesionados y 1.289 detenidos. En los primeros días del mes de mayo esta situación continúa. La violencia fue adquiriendo una dinámica propia. Hay una amplia disponibilidad de armas en todos los sectores de la población. Maduro ha anunciado que entregará 100.000 fusiles a las milicias. En ambos lados de la confrontación operan grupos paramilitares. La sociedad venezolana se encuentra ante el grave peligro de que la violencia armada y el terrorismo se instalen como modalidades de procesar las diferencias. El peligro no consiste solo en que se desborde la violencia a unos niveles no deseados por las partes, sino que en ambos bandos de la actual confrontación hay sectores que apuestan a que la salida a la crisis sea por la vía violenta, independientemente de los muertos que ello implique.

Algunos altos funcionarios tienen claro que si se ven obligados a dejar el gobierno no solo perderían sus actuales prebendas, sino que difícilmente podrían encontrar un lugar en el mundo donde disfrutar de sus fortunas mal habidas. Para algunos sectores de la oposición, la salida que se busca debería servir de escarmiento y liquidar de una vez por todas las aspiraciones y rebeldías subalternas de estos años para que la sociedad regrese a sus cauces «normales». Para ello, han contado en todo momento con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Los intentos imperiales de socavar o derrocar al gobierno bolivariano han tomado muchas formas en estos años, tales como el apoyo político y financiero a los sectores más radicales de la oposición, el respaldo al golpe de Estado de abril de 2002 y los esfuerzos para aislar al país internacionalmente. Más recientemente, Barack Obama, justo antes de dejar la Presidencia, renovó una orden ejecutiva mediante la cual declaraba que Venezuela constituía una «inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de eeuu 15». En un informe presentado ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de eeuu en abril de este año, Kurt W. Tidd, el jefe del Comando Sur, afirmó que «Venezuela se enfrenta a una significativa inestabilidad en este próximo año debido a la generalizada escasez de comida y alimentos, la incertidumbre política y el deterioro de la situación económica. La creciente crisis humanitaria en Venezuela podría eventualmente obligar a una respuesta regional». Conociendo la historia, ¿en qué podría consistir una «respuesta regional»16 encabezada por el gobierno de Donald Trump? Mientras que hay portavoces de ambos lados que hacen reiterados llamados al diálogo, esta posibilidad es permanentemente saboteada por sectores radicalizados tanto del gobierno como de la oposición.

La convocatoria a una Asamblea Constituyente

El 1o de mayo, el presidente Maduro anunciaba la convocatoria a una Asamblea Constituyente con estas palabras: «Convoco a una Constituyente ciudadana, no una Constituyente de partidos ni elites, una Constituyente obrera, comunal, campesina, una Constituyente feminista, de la juventud, de los estudiantes, una Constituyente indígena. Pero sobre todo, hermanos, una Constituyente profundamente comunal. 17

Convoco a los comuneros, a las misiones». En este mismo discurso, Maduro declaró el fin de la Constitución de 1999, considerada como una constitución «pionera». Inmediatamente se generó una gran polémica, tanto en el país como en el exterior. En un clima político tan extremadamente polarizado, este debate está lleno de distorsiones y medias verdades. Sectores de la oposición venezolana han denunciado esta convocatoria como un mecanismo para evitar las elecciones (estaduales, municipales y presidenciales) pautadas por la Constitución vigente y lo han calificado como un golpe de Estado.Es necesario reconocer que, en la Constitución, las condiciones para la convocatoria a una Asamblea Constituyente no son totalmente explícitas. De acuerdo con el artículo 348, «[l]a iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el 15% de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral». Hay sin embargo, una diferencia entre la «convocatoria», que la Constitución claramente atribuye al «pueblo de Venezuela (...) depositario del poder constituyente originario», y «tomar la iniciativa de convocatoria». De acuerdo con esto, si bien el presidente puede tomar la iniciativa de la convocatoria, la convocatoria como tal la tendría que realizar el pueblo mediante un referéndum consultivo.

¿Qué busca el gobierno con esta convocatoria? Es evidente que las principales dificultades que hoy enfrenta el país (escasez, desnutrición, inflación, inseguridad, recesión, déficit fiscal, deuda externa que no se puede pagar, etc.) no son problemas normativos que puedan resolverse con un nuevo orden jurídico. Los problemas que se enfrentan en relación con la Constitución de 1999 están en sus sistemáticas violaciones, no en su contenido. ¿Se buscará darles piso constitucional al Arco Minero del Orinoco y a los acuerdos anticonstitucionales que se han venido firmando con transnacionales petroleras y mineras y otorgarles a los capitales globales la seguridad jurídica que están exigiendo para llevar a delante sus proyectos de inversión?

Desde el punto de vista de un horizonte poscapitalista, hay un asunto clave que es indispensable resaltar. ¿Cómo sería la votación para esta asamblea? ¿Quiénes y cómo podrían participar? Para el momento de escribir este texto, no hay respuestas claras, ya que los portavoces del gobierno han dado versiones muy contradictorias. De acuerdo con Maduro, la mitad de la Asamblea Constituyente de 500 personas estaría compuesta por representantes de comunas, sindicatos, estudiantes, organizaciones de mujeres, etc., lo que sugiere una constituyente corporativa con elecciones de segundo grado o con ponderaciones diferenciadas para diversos sectores de la sociedad, y esto violaría abiertamente la Constitución vigente. De acuerdo con otros portavoces de la Comisión Presidencial creada para impulsar este proceso, se trataría de una elección universal, directa y secreta.

Ambas opciones son altamente riesgosas para el futuro del país y representan una clara ruptura con los objetivos originales del proceso bolivariano. Si se trata de unas elecciones universales directas y secretas, que permitan expresar la actual correlación de fuerzas políticas, esto conduciría a una victoria aplastante de las fuerzas de la oposición y, con ello, al abandono de todos los principales avances logrados con la Constitución de 1999. Se darían en un contexto de un movimiento popular debilitado, de una creciente desconfianza y un rechazo mayoritario de la población hacia el Estado, no en nombre de la autonomía, sino de la primacía del mercado. Esa Constituyente reflejaría el sentido común instalado hoy en la sociedad de acuerdo con el cual lo público es, necesariamente, ineficiente y corrupto. Estaría prácticamente garantizado que el resultado de esa eventual Asamblea Constituyente sería de orientación claramente neoliberal.

Si, por el contrario, estas elecciones se dan mediante un diseño electoral manipulado, una ingeniería electoral que, en nombre de la participación del pueblo organizado, garantice una amplia mayoría oficialista, a pesar del rechazo mayoritario actual al gobierno –que según diversas encuestas gira en torno de 75% de la población–, se trataría de un proceso no solo anticonstitucional, sino profundamente ilegítimo, que lejos de contribuir a pacificar al país, profundizaría la división, la confrontación y la violencia. Podría incluso conducir al inicio de una guerra civil.

Notas

1. Se trata principalmente de estadísticas que deberían ser divulgadas por el Instituto Nacional de Estadísticas, el bcv y el Ministerio de Finanzas. Algunas estadísticas básicas tienen dos años sin darse a conocer.

2. Banco Mundial: «Venezuela Panorama general», Washington, DC, 6/10/2016.

3. «Inflación de 2016 habría cerrado en casi 800%» en Informe 21.com, 21/1/2017.

4. Ministerio del Poder Popular de Petróleo: «Precios del petróleo», 30/4/2017. En referencia al color azafrán que identifica a los nacionalistas hindúes y su creciente influencia política.

5. OPEP: «Monthly Oil Market Report», 12/4/2017, p. 55.

6. «En 30,8% cayó el gasto público del gobierno el año pasado» en El Universal, 24/1/2017.

7. Oly Angélica Millán Campos: «La situación actual de la deuda», trabajo presentado en la Asamblea Regional Anual del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas, Bogotá, abril de 2017.

9. Plataforma por la Defensa de la Constitución Bolivariana: «El hilo constitucional sigue roto. Por el restablecimiento de la Constitución » en Aporrea, 17/4/2017.

10. Se trata fundamentalmente de la compra de bienes básicos subsidiados para su reventa a precios especulativos y para el «contrabando de extracción» (tráfico de productos de primera necesidad hacia el exterior, sobre todo a través de la frontera con Colombia).

11. Empresas formadas para realizar importaciones ficticias y capturar divisas a tasa preferencial.

12. J. Giordani: «Testimonio y responsabilidad ante la historia» en Aporrea, 18/6/2014.

13. E. Jaua: «¿Cómo abrir el horizonte?» en Aporrea, 16/10/2016.

14. «¿Qué declaró la fiscal general sobre los muertos, heridos y detenidos en las protestas? » en Prodavinci, 25/4/2017.

15. The White House, Office of the Press Secretary: «Notice: Continuation of the National Emergency Respect to Venezuela», Washington, DC, 13/1/2017.

16. «Posture Statement of Admiral Kurt W. Tidd Commander, United States Southern Command before the 114th Congress SenateArmed Services Committee March 10», 2016. imo="" media="" doc="" tidd_03-10-16.pdf

17. «El presidente Nicolás Maduro convoca a una Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela » en bbc Mundo, 2/8/2017, <www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39774863>.