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Ruben Salgado Escudero: el fotógrafo que retrata el cambio en lugares remotos.

7:10:00 p.m. Add Comment

El año pasado, en una de las revistas de ACNUR, tuve el placer de encontrarme con las fotografías de Ruben Salgado. Fue una única oportunidad  para apreciar el nivel de detalle que existe en ellas.

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red 

Ruben Salgado Escudero es uno de esos trotamundos que, después de muchos ires y venires, descubre su verdadera vocación: la fotografía. Nacido en España, criado en Estados Unidos, y con diez años de estudios cursados en Alemania, este ecléctico artista redefine la memoria, los detalles y los tejidos de los territorios a través de su lente.

Salgado Escudero, en los últimos 5 años, ha logrado con sus fotos convertirse en la voz de los que no tienen voz. Su logro en 2015, ganar el Sony World Photography Award, por encima de 87.000 participantes más, y en particular su serie “retratos solares en Myanmar” sacó del ostracismo la problemática de la energía en zonas periféricas de este país asiática, combinando realismo y contrastes de colores, a la retina, desbordantes.

De este periplo, de 5 años inninterrumpidos, Ruben Salgado ha logrado que sus obras hayan sido vendidas y expuestas en más de 20 ciudades del mundo, ha recorrido más de 46 países, y se ha ganado un lugar privilegiado en la comunidad de fotógrafos de National Geographic Magazine.

Su trabajo ha sido reconocido en editoriales como: Nacional Geographic Magazine, The New York Times, The Wall Street Journal, GEO, Al Jazeera-América , Die Zeit, Spiegel, El País Semanal, Leica LFI, Vrij Nederland , Nos Demain, Causette, Neuer Züricher Zeitung (NZZ),  capital de negocios del punk Revista,  Pagina66, Suomen Kuvalehti, Gup, Toronto Star, The Independent, Sveriges Natur, Revista británica de fotografía, Maniquí Magazin etc . También ha realizado proyectos humanitarios con ACNUR, Unión Europea, ONU hábitat, ilumexico, Solar Sisters, entre otros.

Su narrativa tiene prioridades fotográficas que realmente lo diferencian de centenares de fotógrafos: identidad, integración social, inmigración. Cualidades que le ha abierto la puerta como conferencista en las populares Tedx Talks. Su talento ha llevado a la fotografía iberica a lugares remotos, combinando una visión humanitaria con un trabajo foto periodístico, y documental, que describe cada uno de esos momentos que, como defensor de los derechos humanos, plasma en sus fotografías.

El año pasado, en una de las revistas de ACNUR, tuve el placer de encontrarme con sus fotografías. Fue una única oportunidad  para apreciar el nivel de detalle que existe en ellas. Sus imágenes, al observarlas detenidamente, reflejan una yuxtaposición de conocimientos, colores, historias, narraciones particulares de cada encuentro, y recorridos que tienen su propio camino recorrido.

Para sumar logros a su palmarés, este año Ruben Salgado obtuvo el primer lugar por su trabajo: Tierra Photo Awards (Real Sociedad Geográfica de Londres). En el 2017 recibió una mención de honor CIWEM fotógrafo Ambiental del Año. En suma, los defensores de los territorios, de los derechos humanos, y de todos aquellos que no tenemos voz, tenemos en este artista un embajador que amplifica, con cada una de sus ejecutorias las diversas problemáticas globales como la disputa por el territorio, y la vulneración de las soberanías nacionales.

Sigan su trabajo y sus redes sociales

Instagram: @ rubensalgadoescudero
twitter: @RubenSalgadoo ‏



S.O.S por la vida y el territorio: los peligros de la extracción petrolera en la provincia de Sugamuxi.

8:09:00 p.m. 2 Comments

Después de reflexionar seriamente al respecto es necesario plantearnos la siguiente pregunta ¿Que le ha dejado la actividad petrolera a la Provincia de Sugamuxi?

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red.

Mucho se ha comentado sobre la suspensión de la audiencia pública del 29 de septiembre, a realizarse en el municipio de Pesca (Boyacá). El encuentro, tenía como objetivo socializar la intención de la multinacional francesa Maurel & Prom de explorar y explotar petróleo en inmediaciones de la Laguna de Tota. Finalmente esta fue aplazada para el domingo 6 de noviembre.

La misma empresa transnacional en cuestión lleva más de cinco años intentando extraer crudo del suelo de la Provincia de Sugamuxi. En 2011, Maurel & Prom, anunció la puesta en marcha del proyecto, mal llamado Muisca 3D, que pretendía sacar petróleo de 6 municipios de la región. En alianza con la Compañía Geofísica Latinoamericana, CGL, en su momento socializaron ante las comunidades de Cuítiva, Tota, Pesca, Firavitoba, Iza y Sogamoso un engañoso proyecto de sísmica y extracción petrolera, que atenta gravemente contra la zona adyacente a la cuenca del Lago de Tota.

El peligro latente para la región, y para el futuro de una de las lagunas más emblemáticas del país, en palabras de Oscar Vanegas, ingeniero de petróleos y docente de la Universidad Industrial de Santander es evidente. El mismo Vanegas advierte, en entrevista reciente al respecto lo siguiente: “no podemos arriesgar un ecosistema tan frágil como este porque según el mismo Ideam, la zona más débil con el cambio climático es Boyacá y casi toda la cordillera oriental, los páramos no son capaces de adaptarse a este cambio y va a haber menor lluviosidad y está propensa a que el cambio climático la convierta en un desierto por lo que no se puede permitir que esta zona sea explotada”.[1] 

A un centenar de kilómetros de la Provincia de Sugamuxi, en el Departamento de Casanare, permanecen vivas las imágenes, en la retina de miles de compatriotas, del agotamiento de las fuentes hídricas que ese territorio experimentó producto de la extracción de petróleos con la técnica de fractura hidráulica o fracking , la cual requiere de ingentes cantidades de agua para la exploración y explotación. 

Los daños ambientales de este método para Casanare, no solo significaron la extinción del agua subterránea, el desecamiento de lagos y ríos sino la muerte de miles de aves, babillas, chigüiros, vacas y peces.

Estas externalidades ambientales se repiten a lo largo y ancho del territorio nacional; los proyectos de Cerrejón en la Guajira; de La Colosa en el departamento del Tolima; Camaranta y Marmato (Caldas); Cerromatoso (Córdoba) y la intención de explotar oro a cielo abierto en el páramo Santurban (Norte de Santander) son algunos de los ejemplos que reflejan como la degradación ambiental y social que el extractivismo trae consigo es más preponderante que los réditos económicos que esta actividad trae para las finanzas nacionales.

La minería y la extracción de hidrocarburos es una actividad que produce millones de dólares en dividendos para las compañías multinacionales que la llevan a cabo. Y es precisamente su connotación de lucro o interés particular, por encima de cualquier contemplación moral y ética, la que termina convirtiendo a esta actividad en antagonista del interés y bienestar de las comunidades y de la suerte del país en general.

Lo inverosímil del caso es que dichas empresas terminan pagando impuestos casi nulos al fisco nacional; evaden gravámenes; transfieren miles de millones de dólares sin ningún control tributario; desplazan comunidades; amenazan líderes que se oponen a los proyectos minero-energéticos en las regiones, hasta llegar al punto en que dichas advertencias se han traducido en asesinatos.

Boyacá no es la excepción a la regla ya que sufre de manera agresiva los efectos devastadores de la minería y los hidrocarburos. El enfrentamiento de las comunidades con los proyectos extractivitas se han agudizado y multiplicado en los últimos 10 años.

El departamento es percibido en el imaginario colectivo nacional como una región pacífica, colmada de verdes paisajes, con una cultura y raíces bastante intrincadas y ancestrales que se caracteriza por el peso superlativo de la agricultura en la economía departamental. Mientras el agro representa el 13,9% del PIB boyacense, en el orden nacional esta cifra solo alcanza un 5,8%.

La gran cantidad de páramos que se extienden por todo el departamento la convierte en una de las regiones, sino la más prolífica del país, que más cuencas hidrográficas abastece. Por citar algunas podemos enumerar las de los Ríos Magdalena, Suarez, Chicamocha, Arauca y Meta.

Y después de reflexionar seriamente al respecto es necesario plantearnos la siguiente pregunta ¿Que nos ha dejado esta actividad petrolera?

En el caso del ecosistema que rodea el Lago de Tota, este ha visto como 210 cuerpos de agua han desaparecido debido a las actividades de sísmica iniciales realizadas por la empresa Maurel & Prom. En palabras de la misma compañía se develan más facilmente sus verdaderas intenciones: “sea como sea, vamos a hacer la explotación asi se violen los derechos de las comunidades”..

El ejemplo del municipio de Pesca es escabroso: la actividad de Maurel & Prom desplazará aproximadamente a 7000 habitantes del municipio y de las dos veredas de la población de Tota. De las 21 veredas de Pesca, 15 estarán expuestas a la exploración y explotación petrolera, salvándose solamente 6.

Daisy y Romero, dos de las once veredas del municipio de Tota, han venido siendo invadidas por la multinacional. En su territorio esta compañía ha venido comprando terrenos de forma vertiginosa. Casualmente estas son las dos zonas más montañosas de la región, bordeando la línea de páramo. Su paisaje, sus recuerdos y su memoria ancestral, de persistir esta dinámica depredadora, solo quedará consignada en fotos, que el tiempo se encargará fríamente de borrar.

El comienzo de esta “mentiro-sísmica” data de 5 años atrás, cuando los ingenieros engañaban a las comunidades diciéndoles “estos son unos aparaticos que no les van a afectar”.

El tiempo se encargó de corroborar de que dichos “aparaticos”, en realidad detonadores, con su cableado respectivo, si han afectado la vida de las comunidades. Se han tomado denuncias que demuestran que tiempo después de haber sido instalados, los habitantes se vieron perturbados por fuertes ruidos, al igual que víctimas del progresivo desecamiento de nacimientos de agua, pozos comunales, múltiples agrietamientos de sus hogares y deslizamientos de tierra contínuos. Al profundizarse las aguas superficiales, empezaron los inconvenientes de las comunidades con esta compañía.

La dimensión del engaño, contra los campesinos, incluye frases como "nosotros vamos a ingresar a su predio una carga de Sismigel, que explota pero no explota". El sismigel es un explosivo de nivel 6 de riesgo, según información obtenida de la ficha técnica suministrada por la Industria Militar Colombiana, Indumil, en la ciudad de Sogamoso.

Para realizar su actividad, Maurel & Prom pagó a los habitantes de la zona, valores irrisorios por dejar pasar los cables de activación del explosivo, a través de sus predios, los cuales se vieron gravemente afectados.

Muchas viviendas de la región son elaboradas con adobe y tapia pisada, estructuras frágiles que colapsaron como consecuencia de las múltiples explosiones. Los afectados han recibido respuestas como el ofrecimiento, a manera de indemnización, de 80 mil pesos por cada vivienda dañada así como promesas de vacantes laborales para los habitantes de la zona.

Desde nuestro tejido organizativo, en defensa de la vida y el territorio local, denominado Colectivo por la Protección de la Provincia de Sugamuxi, en relación a la problemática de la exploración y explotación petrolera en la región, hemos establecido, recolectado información e inferido lo siguiente:

1. Esta afectación sísmica ha generado un impacto directo en el recurso hídrico que hace parte del rio chicamocha, afluente de agua que atraviesa gran parte del país y cuya cuenca esta afectando a uno de los municipios en cuestión, como lo es Pesca.

2. Como colectivo hemos registrado cuántos son los nacimientos de agua que han desaparecido, entre los que se encuentran 210 aljibes.

3. Inicialmente el territorio otorgado por el ANLA a la multinacional, para la exploración y explotación petrolera, fue de 35.000 hectáreas que se redujeron a 8.033 hectáreas, al hacerse efectivas algunas denuncias en un comunicado emitido por la Contraloría, el cual estableció que en esa zona no es posible hacer actividad petrolera por las “irreversibles afectaciones que se generan en el Lago de Tota y comunidades aledañas”. El perímetro actual ha sido alejado de la cuenca del lago. Sin embargo, la cuenca del río sigue siendo vulnerada al extenderse el impacto más allá de las comunidades rurales, llegando a afectar a los habitantes de la ciudad de Sogamoso, quienes consumen las aguas de esta zona de recarga hídrica.

4. Frente a este panorama, las comunidades decidieron organizarse para impedir la exploración petrolera en sus territorios. Desde diferentes organizaciones ambientales se hizo posible la realización de una Audiencia Pública donde se evidenciaron las afectaciones y denuncias puntuales de las comunidades sobre el tema hídrico, las remociones en masa y el desplazamiento. Esa información fue enviada al Ministerio de Medio Ambiente, la Procuraduría, la Contraloría, Corpo-Boyacá y la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Sin embargo, hasta el momento, los pobladores no han obtenido respuesta o solución alguna.

5. Lo sucedido en la región ha servido de oportunidad perfecta para que personas inescrupulosas, algunas financiadas por agentes políticos locales, y la misma Maurel & Prom, hayan querido usufructuar el proceso de lucha ambiental para beneficio propio. Estos “falsos ambientalistas” han intentado tomar la vocería de las comunidades para frenar cualquier tentativa de la población por enfrentar a quienes actúan en contra de sus intereses, en este caso los organismos públicos cooptados por la multinacional.


Notas

[1] "La explotación en Boyacá es más grave que en Caño Cristales", entrevista a Oscar Vanegas. Periódico Entérese, octubre 23 de 2016. 

La nueva ”antipolítica” joven… ¡de derechas!

5:01:00 p.m. Add Comment

Después de sufrir dictaduras, y vivir bajo Estado de sitio permanente desde los años 50 hasta principios del nuevo milenio, Latinoamérica entera se expone a un nuevo panorama político futuro: el de la desestabilización blanda, casi imperceptible, de sus regímenes democráticos por parte de Estados Unidos y las centenares de ONGs adscritas a su presupuesto nacional. 

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red

Parte de dichos recursos en la actualidad tienen como destino fundaciones, partidos políticos, centros de pensamiento y canales de televisión funcionales a la política exterior norteamericana pero también financia a una categoría de actores que cada vez toman más fuerza en el ajedrez regional: la de los denominados “anti-políticos”.

Esta nueva cara de la derecha iberoamericana, la de la “anti-política”, ha creado un discurso donde los ejes conceptuales son la corrupción, los partidos, políticos y la “defensa de la libertad”, etiquetas que no dejan de ser dudosas, por no decir sospechosas. En el momento en que aquella retórica novedosa, por momentos vacía, insiste en la transparencia por encima de cualquier cosa y en culpar de todos los males a una camarilla de indeseables "politiqueros" que agotan los espacios de la participación ciudadana, la sospecha se transforma en indignación.

Cuando una de las referentes de esta oleada “anti-política”, como lo es la joven guatemalteca Gloria Álvarez, alude a la crisis del neoliberalismo (para desmarcarse de la derecha) y al totalitarismo comunista de la Unión Soviética, de Cuba y Venezuela (para atacar a las izquierdas) es necesario prender las alarmas de la desconfianza.

Y es que aquel falso distanciamiento de Alvarez con las ideologías es poco creíble, lo mismo que su postiza actitud de centro, más aún cuando en su banal discurso no existe ni una leve mención a quienes financian y mandan a tan indeseable "casta política": grandes bancos, empresarios y especuladores inmobiliarios y financieros.

En el fondo, es necesario no confundirnos y agarrar al "toro por los cachos": la aparición de estos referentes jóvenes de la “anti política” de derechas obedece a los deseos del 1% más favorecido de la población de habla hispana de crear una democracia, y unos actores democráticos de papel, a imagen y semejanza de sus intereses y expectativas, diametralmente opuestos a los del 99% restante. Gloria Álvarez es precisamente eso: un títere que se lucra y trabaja para aquellos sectores de poder. En el discurso de esta rubia guatemalteca de aspecto juvenil, que habita en un país donde el 80% de su población es indígena, existe una apología repetitiva y llena de lugares comunes sobre las ventajas de la “libre empresa”, la reducción de los Estados y la eliminación de impuestos para todo aquel que se auto denomine “emprendedor”.

La baraja de financistas de Álvarez incluye a AZASGUA, entidad que reúne a la gran industria azucarera de su país de origen, gremio al cual desde hace décadas se le acusa e investiga por explotación laboral infantil (http://bit.ly/1TZ1qIh) así como la cuestionada ONG norteamericana liderada por Alexander McCobin Students for Liberty, organización cuya misión es la de “promocionar la libertad en los jóvenes” mientras paralelamente auspicia actividades a favor de la desestabilización democrática en países como Brasil, Argentina, Ecuador y Venezuela, mediante el apoyo económico a organizaciones juveniles que se autodenominan "libertarias", pero que son conservadoras hasta en la médula, que operan en universidades privadas de capas medias y medias altas.

Gloria Alvarez, sin duda, se ha convertido en una de las apuestas de recambio generacional del movimiento de restauración conservadora que dice proclamarse "libertaria" en Iberoamerica, al igual que Yon Goichochea en Venezuela, Daniel Raisbeck en Colombia y Albert Rivera en España. Ella es, en resumen, el empaque nuevo de las tesis obsoletas y fracasadas de José Maria Aznar, Mario Vargas Llosa, Alvaro Uribe, Mauricio Macri y Leopoldo López, sus verdaderos jefes políticos.

El tiempo nos dirá si la consciencia de la gente del común sobre los avances sociales logrados en esta última década por los gobiernos progresistas es lo suficientemente sólida para anteponerse a la estrategia de los lobos “anti-políticos” disfrazados de oveja, basada en lograr el apoyo de los jóvenes apropiándose de su simbología. 

Twitter: @diannakmila

La agenda ambiental pendiente en Boyacá.

1:04:00 a.m. Add Comment

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red.

Recientemente el país amanecía con una buena nueva: 100.000 hectáreas que hacen parte del área de 8 páramos del país eran declaradas por la corte constitucional como reservas ambientales, poniendo freno a los títulos mineros vigentes en dichos territorios. 

Paralelamente al freno parcial que las autoridades le daban al apetito voraz de las trasnacionales extractivistas se inaugura una nueva etapa en las relaciones entre los ambientalistas que habitan las provincias del departamento y el gobernador. La voluntad de Amaya para cumplir con los compromisos de administraciones anteriores con los indígenas UWA así lo manifiesta (http://bit.ly/1VeXK6E).

El establecimiento de nuevos canales de interlocución entre el burgomaestre y ese entramado de organizaciones sociales que propugnan por la preservación del agua, el suelo y la flora y la fauna regionales debe verse como una positiva señal que permita al departamento mirar horizontes diferentes a la generación de rentas producto de la extracción de petróleo y minerales.

Esta nueva etapa nos invita a soñar, así sea ingenuamente con una Boyacá que diversifique su productividad y aumente su crecimiento económico en base a la dinamización de la agricultura como eje de bienestar y competitividad, es decir con una Boyacá proyectada como la despensa agrícola por excelencia de la Región Administrativa de Planeación Especial (RAPE) y del país.

Este nuevo clima de diálogo social puede abrir el camino para acabar con la conflictividad entre entidades y pobladores del departamento generada por asignaturas ambientales sin resolver como la contaminación de fuentes acuíferas; la mala calidad del aire (agudizada en provincias como Sugamuxi); la preservación de los páramos y la falta de planeación por parte de la institucionalidad para anticiparse a los efectos del cambio climático mediante políticas de mitigación y adaptación.

Otros tópicos pendientes son la recuperación territorial y ecosistémica de decenas de humedales y lagos; el estímulo a la agro-industria, el reciclaje, el ecoturismo y la implementación de una política de Educación Ambiental realmente incidente, enfocada a habitantes de lugares afectados por el extractivismo y estudiantes de Educación básica y secundaria, que defienda la importancia de preservar lo más preciado de nuestra “cuna de la libertad”: la riqueza invaluable de sus recursos naturales.

Twitter: @diannakmila

El nuevo “Lleras” de cien mil pesos.

11:05:00 a.m. Add Comment

Dianna Camila Dávila alerta sobre los costos y peligros de la emisión del nuevo billete de cien mil pesos.

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red.

El pasado jueves Colombia amanecía con una particular nueva noticia: la entrada en circulación del billete de cien mil pesos. Esta nueva moneda, que el común de la gente no tardará en llamar coloquialmente “un lleras” la mayoría de las veces y un “Vargas-Lleras” si sale falso, le costará al Banco de la República la no despreciable suma de 90.000 millones de pesos.

Lo inverosímil del caso es que en estos momentos continúa la controversia en círculos académicos y en el Congreso de la República sobre la necesidad de quitarle tres ceros al peso colombiano, pero lo más inexplicable sigue siendo que gremios como Asobancaria y hasta el mismo ministro Cárdenas justifican el arrivo del nuevo billete bajo el argumento de llegar hasta el “tope máximo de la denominación” para transitar hacia la quita de tres ceros de la moneda, tal y como sucedió en algunos países del cono sur y en el mismo México en los años noventa.

En plata blanca esto quiere decir que los 90 mil millones de pesos que Banrepública invirtió en la emisión de los nuevos “Lleras" de 100.000 se duplicarán cuando se impriman a futuro los nuevos billetes con tres ceros menos.

Lo que queda latente y sin resolver es el aumento del déficit comercial nacional y su resultante devaluación que el peso sigue experimentando. A raíz de esta nueva impresión también aparece el peligro latente de un inminente crecimiento del transporte de dineros ilegales al poder transportar los contrabandistas o narcotraficantes el doble de capital con el mismo espacio y peso. La evasión de impuestos de esos capitales no gravados también se duplicarán en esa misma proporción.

Parece ser una discusión en abstracto, la del tan mentado billete nuevo, ya que el poder adquisitivo de las personas comunes y corrientes, equivalente a 7 nuevos “lleras”, no alcanza para cumplir con la titánica tarea en Colombia de sobrevivir.

ZIDRES: nuevo modelo de usurpación al campesinado colombiano.

7:19:00 a.m. Add Comment

Los tres primeros meses del 2016, sin duda, han sido de los más vertiginosos en cuanto al acontecer político, social y económico se refiere: la firma del proceso de paz, los escándalos de corrupción en Reficar y Ecopetrol y la insólita subasta con un solo oferente de la rentable empresa estatal Isagen entre muchos otros sucesos se destacan en tan poco tiempo.

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red.

En medio de ese panorama, al que podemos denominar la “paz neoliberal” de Santos se encuentran las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (ZIDRES), que mediante la Ley 1776 fue sancionada por el presidente el pasado 29 de enero. El proyecto da vía libre a la usurpación de 7 millones de hectáreas las cuales serán destinadas a la agricultura latifundista derogando las Unidades Agrícolas Familiares (UAF) establecidas en la Ley 160 de 1994. Este mecanismo previo, las UAF, imposibilitaba la acumulación indebida de tierras y evitaba que un solo propietario pudiese comprar o poseer decenas o miles de predios.

Las ZIDRES asegurarán todo lo contrario: permitirán que se presente una enajenación irregular de baldíos por parte de grandes empresas nacionales y extranjeras facilitando la concentración y la expropiación de tierras declaradas improductivas.

La argumentación principal del gobierno es que existen millones de hectáreas en donde no se realiza ningún tipo de actividad provechosa, baldíos concentrados principalmente en la altillanura colombiana, ubicada en los departamentos de Vichada, Guainía y Vaupés. Lo que encierra en sí el proyecto es permitir que dichas tierras pasen a manos de grandes conglomerados económicos al establecer una serie de restricciones normativas, financieras y legales a los hogares campesinos que quisieran hacerse a ellas.

La otra realidad que esconde el proyecto es el verdadero uso que se le darán a gran cantidad de estos predios: plantaciones de palma, actividades ganaderas y explotación de minerales como el oro y el coltán sustituirán a los cultivos de alimentos que las urbes tanto echan de menos. Entre el variopinto de beneficiados por la nueva Ley ZIDRES se encuentran multinacionales, empresas mineras y gremios favorecidos tradicionalmente por los gobiernos de turno: FEDEGAN, Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) e Indupalma.

Sin equívocos, esta iniciativa gubernamental agudiza el mal principal que el campo ha experimentado en su historia relacionado con la distribución desigual de la tierra y la falta de acceso a ella por parte de millones de campesinos. Anclada en el epicentro de la discusión subyace la siguiente disyuntiva: Si la ley ZIDRES imposibilita el acceso y aumenta la concentración de la tenencia de la tierra en su esencia, entonces ¿cuál será el destino de miles de campesinos en el territorio nacional? La respuesta parece salir a flote a simple vista: este conglomerado social se convertirá en la mano de obra que sacará adelante los venideros proyectos de agricultura extensiva en condiciones laborales, que han de suponerse, deplorables.

Adicionalmente cabe acotar que este nuevo proyecto gubernamental permitirá que empresas que actualmente tienen en el limbo jurídico miles de hectáreas, como sucede con Manuelita S.A, Riopaila-Castilla S.A o la multinacional Cargill, puedan legalizarlas al derogarse las UAF. Uno de los “micos” principales de esta iniciativa es el que le otorga a las ZIDRES funciones plenipotenciarias que acaban con la potestad de los municipios y departamentos para decidir sobre temas relacionados con su propio ordenamiento territorial.

Decenas de organizaciones sociales, agrarias, campesinas y centros de investigación nacionales y extranjeros ya han manifestado su inconformidad con esta ley que actúa en contravía de una de las recomendaciones agrícolas establecidas por la FAO que señala que el minifundio es el tipo de cultivo más rentable y productivo. En el aire quedarán las aspiraciones de millones de campesinos de acceder a un pedazo de tierra, posibilidad que nuevamente será arrebatada históricamente por la mezquindad de unos pocos.

Gota a gota que se agota: las problemáticas de la provincia de Sugamuxi.

5:38:00 a.m. Add Comment

La vorágine del agro ambientalismo actual enmarca un desastre que podríamos definir como incalculable, los campesinos se enfrentan a la amenaza de quedar sin fuente de sustento por la degradación que los químicos de la minería y la extracción petrolífera traen consigo.

Por: Dianna Camila Dávila / Democracia en la Red.

La amenaza no atañe únicamente al departamento de Boyacá sino que afecta a vastas regiones a lo largo y ancho del territorio nacional.

La afectación a los páramos, la destrucción de la fertilidad de los suelos y la contaminación del agua convierten a la locomotora minero-energética en un depredador de vida que, una vez medidos en términos sociales y económicos no deja de ponernos perplejos a quienes pensamos no solo en nosotros sino en el devenir de las generaciones futuras. La minería y la extracción de petróleo no solo configuran un desastre ambiental sino que traen consigo el desalojo de miles, probablemente de millones de personas, que son sacadas a la fuerza de sus territorios (desalojar la zona, como cruelmente repiten los representantes de las multinacionales que operan legalmente las centenas de títulos mineros en diferentes latitudes de la nación).

En Boyacá y en nuestra provincia de Sugamuxi el principal problema sigue siendo el drama relacionado con que los campesinos se están desplazando y migrando a las grandes y medianas ciudades forzosamente al no encontrar rentable la actividad agrícola, por tanto, existe un creciente desestimulo a sembrar, a cultivar y producir alimentos sumado a la ausencia de currículos en las zonas rurales que incluyan, en primaria y bachillerato, la importancia del agro, la agricultura, la tierra y la defensa del territorio.

Jeovanny Palacios, ambientalista, veedor ciudadano de Sogamoso y ex candidato al concejo de la ciudad por el Polo Democrático resume en unas pocas palabras la indignación que una amplia franja ciudadana siente por lo sucedido con el patrimonio arqueológico local: "Es triste saber que hay necesidad de nuevos lugares habitaciones, pero más afligidos nos sentimos al saber que se ejecutan proyectos de vivienda en inmediaciones de la zona arqueológica del Pedregal, vereda del municipio de Sogamoso, lugar que tiene como característica principal un bello paisaje que a su vez mantiene los pocos recuerdos del arte rupestre que dejaron nuestros ancestros Muiscas" afirma.

El mismo Palacios complementa su denuncia con un llamado futuro a la esperanza: "seguiré haciéndole seguimiento a este y otros temas de importancia en la provincia dándole un soporte técnico a cada tema abordado para que las personas que se interesen por defender el patrimonio tengan herramientas para oponerse a todas las atrocidades que cometen a diario por parte de aquellos que se valen de la ausencia de control social, intelectual y político utilizando su autoridad temporal, fruto de las mieles efímeras del poder que brinda un momentáneo puesto público".

No deja de ser lamentable que las autoridades municipales, la curaduría, planeación y otros entes no evalúen bien este tipo de proyectos y le dan paso a la mediocre justificación de proyectos pensados para el beneficio de unos pocos. Es notoria la externalidad ambiental y arqueológica, es claro que esta área no tiene la potencialidad de convertirse en un área idónea para la construcción de vivienda de interés social.

Sin temor a equivocarnos se han hecho varios proyectos de registro e identificación de los sitios arqueológicos, pero lo verdaderamente importante “El plan de manejo y protección” ha venido aplazándose debido a la multiplicidad de intereses particulares, sobre todo de explotación minera, y de otras actividades relacionadas con la especulación del suelo contrarias a la conservación de los tesoros ancestrales.