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“Limpieza Social”

9:46:00 p.m. Add Comment

El Centro Nacional de Memoria Histórica, que dirige el conocido historiador Gonzalo Sánchez Gómez, acaba de hacer entrega en la Feria del Libro de “Limpieza Social”, una obra del investigador Carlos Mario Perea Restrepo.

Por: Luis I. Sandoval / El Espectador.

Este libro llena un vacío sobre una de las manifestaciones más odiosas y enigmáticas de la violencia multiforme que ha experimentado el país por décadas.

La obra busca aprehender el fenómeno, describirlo, caracterizarlo, de invisible e inasible convertirlo en una evidencia que duela, mueva, alerte seriamente a sociedad y Estado al momento de terminar el enfrentamiento político armado y entrar en la construcción de paz positiva.

Oportuna la publicación de este trabajo porque pareciera que la paz toca el campo pero no la ciudad. Los conflictos urbanos, la violencia urbana, también tienen que asumirse en la perspectiva de la paz. Perea, coordinador de una de las comisiones de trabajo del Consejo Nacional de Paz, reiteradamente plantea el tema en este espacio para lo cual le dan una competencia excepcional sus anteriores trabajos, particularmente los que viene realizando en países de Centroamérica donde hubo procesos de paz en los 80 y los 90.

A pesar de que el fenómeno no ha sido muy estudiado en el país, Perea echando mano de esa escasa pero en algunos casos óptima información originada, en particular, en el Cinep, logra establecer que entre 1988 y 2013, tiempo en estudio, “el exterminio social se presentó en la tercera parte de los municipios del país, 356 de 1.122. Lleva consigo la macabra contabilidad de 3.696 casos, sumando la cantidad de 4.928 personas ultimadas. Sus acciones incluyen amenazas, atentados, desapariciones, lesiones personales, homicidios y tortura”.

El libro incluye información detallada sobre Bogotá y, en especial, sobre Ciudad Bolívar, pero más que la descripción lo importante en el texto es el análisis del fenómeno. “¿En razón de qué una práctica tan horripilante como la “limpieza social” goza de tanta aprobación? ¿Cómo explicar que ese ejercicio de exterminio y muerte se disemine entre ciudades y veredas, mientras el Estado enmudece y una parte de la sociedad aplaude? Tan solo una extendida creencia pone en boca de un vecino de barrio la afirmación “la cosa de la limpieza es así…, sacamos las capuchas, nos las ponemos y comenzamos a limpiar”.

“Se ha hecho énfasis en el silencio, el que viene del barrio y la academia, el que viene del Estado y los sistemas de registro. Es el eje primordial sobre el que se funda el consentimiento que rodea el exterminio y, en consecuencia, el horizonte político en el que se mueven estas páginas: sacar la práctica del aniquilamiento de su condición de violencia silenciada, una violencia mal nombrada, supone instalar el tema en el corazón de la conciencia pública y sus desvelos”.

Alarmantes las cifras, escandalosa la actitud predominante en la conciencia social y la esfera pública. El consentimiento, arropado de silencio, de que habla Perea, que lo estremece, podría uno aproximarlo a aquello de la “ceguera moral o pérdida de la sensibilidad en la modernidad líquida” de la que hablan Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis en su reciente obra con ese título. Donkis observa que las dos manifestaciones contemporáneas del mal son la insensibilidad al sufrimiento humano y el deseo de colonizar la privacidad… Bauman coincide ampliamente con Hannah Arendt sobre la banalidad del mal…. Considera que, en la modernidad líquida, el mal es difuso y disperso, desregulado e impersonal, pulverizado y diseminado por todo el enjambre humano” (Eguski Urteaga, 2015).

El profesor Perea levanta la máscara encubridora: nada de limpieza, lo que hay es exterminio, aniquilamiento, matanza social. 

Twitter: @luisisandoval

Amenazas a la Madre Tierra y cómo hacerles frente

6:21:00 a.m. Add Comment

Hay cuatro amenazas que pesan sobre nuestra Casa Común y que exigen de nosotros especial cuidado.

Por: Leonardo Boff / Alainet

La primera es la visión pobre de los tiempos modernos de la Tierra sin vida y sin propósito: objeto de la explotación despiadada con vistas al enriquecimiento. Tal visión, que ha traído beneficios innegables, ha acarreado también un desequilibrio en todos los ecosistemas que ha provocado la actual crisis ecológica generalizada. Con ese afán fueron eliminados pueblos enteros, como en América Latina, se devastó la selva atlántica y, en parte, el cerrado.

En enero de 2015, 18 científicos publicaron en la famosa revista Science un estudio sobre “Los limites planetarios: una guía para un desarrollo humano en un planeta en mutación”. Enumeraron 9 aspectos fundamentales para la continuidad de la vida. Entre ellos estaban el equilibrio de los climas, el mantenimiento de la biodiversidad, la preservación de la capa de ozono, el control de la acidificación de los océanos. Todos estos aspectos se encuentran en estado de erosión. Pero dos, que ellos llaman los “límites fundamentales”, son los más degradados: el cambio climático y la extinción de las especies. La quiebra de estas dos fronteras fundamentales puede llevar a nuestra civilización al colapso.

En este contexto, cuidar la Tierra significa que al paradigma de la conquista, que devasta la naturaleza, debemos oponer el paradigma del cuidado, que protege la naturaleza. Este cura las heridas pasadas y evita las futuras. El cuidado nos lleva a convivir amigablemente con todos los demás seres y a respetar los ritmos de la naturaleza. Debemos producir lo que necesitamos para vivir, pero con cuidado, dentro de los limites soportables de cada región y con la riqueza de cada ecosistema.

La segunda amenaza consiste en la máquina de muerte de las armas de destrucción masiva: armas químicas, biológicas y nucleares. Estas armas, que ya están montadas, pueden destruir toda la vida del planeta de 25 formas diferentes. Como la seguridad nunca es total tenemos que cuidar que no sean usadas en guerras y que los mecanismos de seguridad sean cada vez más estrictos.

A esta amenaza debemos oponer una cultura de paz, de respeto a los derechos de la vida, de la naturaleza y de la Madre Tierra, la distensión y el diálogo entre los pueblos. En vez del gana-pierde, vivir el gana-gana, buscando convergencias en las diversidades. Esto significa crear equilibrio y generar el cuidado.

La tercera amenaza es la falta de agua potable. De toda el agua que existe en la Tierra solo el 3% es agua dulce, el resto es salada. De este 3%, el 70% va a la agricultura, el 20% a la industria y solamente un 10% va al uso humano. Es un volumen irrisorio, lo que explica que más de mil millones de personas vivan con insuficiencia de agua potable. Tenemos que cuidar el agua de la Tierra y cuidar los bosques y las selvas, pues son las protectoras naturales de todas las aguas. Cuidar del agua exige velar para que las nacientes estén rodeadas de árboles y todos los ríos tengan su vegetación de ribera, pues esta alimenta las nacientes. Sucede que más de la mitad de las selvas húmedas han sido deforestadas, alterando los climas, secando ríos o disminuyendo el agua de los acuíferos.

Lo que mejor podemos hacer siempre es reforestar.

La cuarta gran amenaza está representada por el calentamiento creciente de la Tierra. Es propio de la geofísica del planeta que este conozca fases de frío y fases de calor que siempre se alternan. Pero este ritmo natural ha sido alterado por la excesiva intervención humana en todos los frentes de la naturaleza y de la Tierra. El dióxido de carbono, el metano y otros gases del proceso industrialista han creado una nube que rodea toda la Tierra y retiene el calor aquí abajo. Estamos cerca de los 2 grados centígrados. Con esta temperatura todavía se pueden administrar los ciclos de la vida.

La COP21 de Paris a finales del 2015 creó un consenso entre los 192 países con el fin de hacer todo lo posible para no llegar a los 2 grados centígrados, y tender a 1,5 grados centígrados, el nivel de la sociedad preindustrial. Si sobrepasamos este nivel, la especie humana estará peligrosamente amenazada.

No sin razón los científicos han creado una nueva palabra para calificar nuestro tiempo: el antropoceno. Este configuraría una nueva era geológica, en la cual la gran amenaza a la vida, el verdadero Satán de la Tierra, es el propio ser humano con su irresponsabilidad y falta de cuidado.

Otros lanzan la hipótesis según la cual la Madre Tierra no nos querría mas viviendo en su Casa y buscaría la manera de eliminarnos, ya fuera mediante un desastre ecológico de proporciones apocalípticas o por alguna superbacteria poderosísima e inatacable, permitiendo así que las otras especies ya no se sientan amenazadas por nosotros y puedan continuar con el proceso evolutivo.

Contra el calentamiento global debemos buscar fuentes alternativas de energía, como la solar y la eólica, pues la fósil, el petróleo, el motor de nuestra civilización industrial, produce en gran parte dióxido de carbono. Tenemos que poner en práctica las distintas erres (r) de la Carta de la Tierra: reducir, reusar y reciclar, reforestar, respetar y rechazar las llamadas al consumo. Todo lo que pueda contaminar el aire debe ser evitado para impedir el calentamiento global.

La situación del Partido Socialista en Francia (y en España).

5:52:00 a.m. Add Comment

El problema es el maridaje y complicidad de los aparatos del Partido Socialista francés y español con los establishments económicos y financieros que dominan su comportamiento.

Por: Vincenç Navarro / cafereggio.net

Una de las noticias que llegan al público español a través de los mayores rotativos y grandes cadenas de televisión es que Francia está viviendo una situación de gran agitación social, dirigida en parte por los mayores sindicatos y los mayores movimientos sociales de sensibilidad progresista, que gozan de un considerable apoyo, muy en particular entre los jóvenes, que han iniciado un movimiento muy semejante al movimiento de los indignados en España que se está extendiendo por todo el país.

La causa inmediata de esta agitación social ha sido la propuesta de reforma laboral del gobierno socialista del Sr. Hollande (uno de los presidentes menos populares que haya tenido aquel país), una reforma que, en muchos aspectos, parece inspirarse en la reforma laboral del gobierno del PP, presidido por el Sr. Rajoy, que fue, en su día, iniciada por el gobierno socialista del PSOE, presidido por el Sr. Zapatero. Las principales características de esta reforma son que facilita el despido de los trabajadores por parte de los empresarios (lo que se define como facilitar la “flexibilidad” del mercado de trabajo) y descentraliza los convenios colectivos a nivel de empresa, además de otras medidas que debilitan a los convenios colectivos y a los sindicatos.

El argumento que se utiliza para justificar esta reforma es el de que el elevado desempleo en Francia, un 10,4% (Fuente: EUROSTAT, Unemployment rate by sex and age, annual average, %), es atribuible a la excesiva rigidez del mercado de trabajo, reproduciendo el argumentario que tanto el PSOE como el PP (y ahora también Ciudadanos) han estado promoviendo en España. Tales prácticas asumen que dicha supuesta rigidez hace muy difícil para los jóvenes entrar en el mercado de trabajo, permaneciendo como “outsiders” frente a los “insiders”, que son los que tienen trabajos fijos. La propuesta del contrato único de Ciudadanos (a la que ni siquiera el PP se atrevió) aparece en forma modificada en el pacto PSOE-C’s.

Apoyando tales medidas están la patronal así como las grandes empresas, tanto de carácter financiero como las empresas manufactureras y de servicios (el IBEX-35 francés). Y, como era de esperar, el establishment académico e intelectual de las llamadas “ciencias” económicas están promoviendo esa reforma laboral a través de los medios de información y persuasión financiados por aquellas empresas. Entre tales economistas del establishment están el que fue economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Sr. Olivier Blanchard, y el Premio Nobel de Economía, el Sr. Jean Tirole. Oponiéndose a estas medidas están, además de los mayores sindicatos (como la CGT), los mayores movimientos sociales progresistas, los partidos de izquierdas -incluyendo la izquierda del Partido Socialista (un sector que ha dejado de existir dentro del PSOE, como se muestra con el apoyo del guerrismo al pacto PSOE-C’s) y los supuestos beneficiarios de la reforma, los jóvenes, que han iniciado el movimiento 15-M en Francia. En el mundo académico económico Thomas Piketty, que ha sido asesor de Podemos, se opone a tales reformas, acentuando que el elevado desempleo en Francia tiene mucho más que ver con la falta de crecimiento económico que con las supuestas rigideces del mercado de trabajo, tal como unas pocas voces críticas con la sabiduría convencional del pensamiento económico neoliberal (dominante en el establishment financiero-político-mediático español) hemos estado acentuando en España (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015). 

El neoliberalismo del Partido Socialista francés (y del español)

En realidad, el ejemplo de España no puede ser más convincente de la veracidad de este diagnóstico: las reformas laborales del PSOE y del PP (apoyadas por C’s) han tenido un impacto sumamente negativo en el mercado de trabajo, sin que ello haya significado un descenso notable del desempleo. En realidad, lo que ha ocurrido ha sido un deterioro de la calidad de todo el empleo y un descenso salarial muy notable, el cual ha contribuido al descenso de la demanda y, con ello, a la ausencia de crecimiento económico. Como bien propone Thomas Piketty, lo que se necesita es un gran estímulo económico que, en contra de lo que la sabiduría convencional neoliberal indica, es posible, incluso dentro de la limitadísima (casi inexistente) democracia que rige hoy el sistema de gobernanza de la Eurozona.

En contra de lo que asume el mensaje profundamente conservador neoliberal, que insiste que no hay otras alternativas, la experiencia muestra que sí las hay. Y ahí está el gran error histórico del PSOE: aliarse con Ciudadanos, que es un partido neoliberal, instrumento promovido por el establishment financiero-económico del país, cuando podría haberse aliado con los partidos de izquierdas. Si hoy en España el PSOE hubiera escogido aliarse con las izquierdas y con el PNV, con la más que probable abstención de ERC y Democràcia i Llibertat, hoy tal cambio podría haber ocurrido, rompiendo con las profundamente dañinas políticas de austeridad y las reformas laborales que están deteriorando el nivel de vida de las clases populares. Y un tanto igual ocurre en Francia. El problema es el maridaje y complicidad de los aparatos del Partido Socialista francés y español con los establishments económicos y financieros que dominan su comportamiento.

La diferencia del Partido Socialista francés con el Partido Socialista español

Una diferencia entre los dos partidos socialistas es que, frente a la uniformidad del partido español, el francés tiene una variedad interna, con una izquierda dentro de él que, además de tener amplia presencia institucional, tiene también voz propia, con figuras bien conocidas que no tienen reservas en expresar su desacuerdo, situación que es impensable en el PSOE de hoy. Las diferencias entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, las dos posiciones polares dentro del socialismo español, coinciden plenamente en su compromiso continuista con el neoliberalismo y su visión socioliberal (que quiere decir la visión light del liberalismo, frente a la heavy, presente en Ciudadanos). Ninguno de ellos ha hecho ninguna autocrítica de las políticas del gobierno Zapatero, que iniciaron las reformas laborales y los recortes de gasto público que causaron el gran bajón de la demanda doméstica y provocaron la Gran Recesión.

Hoy, el PSOE no tiene un sector crítico de izquierdas, como aparentaba ser el guerrismo. El patético apoyo al pacto PSOE-Ciudadanos, y su gran hostilidad hacia Podemos y otros sectores de las izquierdas, es un indicador más de que es un nuevo sector dócil y servil al aparato de tal partido.

En cambio, un elemento político a tener en cuenta es la renovación de la dirección de la UGT, históricamente próxima al PSOE pero que probablemente cambie de postura con la nueva secretaría general, más cercana a las fuerzas emergentes y más sensible a la redefinición de España, y que contribuya a una segunda Transición, pasando de una democracia de escasa calidad, con un gran retraso social y con una visión uninacional, a otra más democrática, más participativa, más justa y más plurinacional.

En realidad el gran reto, tanto en Francia como en España, es cómo los nuevos movimientos, claramente pro-democráticos y anti-establishment, serán recibidos por los sindicatos y los movimientos sociales más tradicionales. En España ha sido uno de casi hostilidad, aunque signos de cambios parecen aparecer. En Francia esta relación es todavía inexistente. Las últimas huelgas y los últimos movimientos de protesta frente a la reforma laboral, liderados por los sindicatos, fueron acompañados por el surgimiento del movimiento francés 15M. Es fundamental que los dos movimientos se entiendan. De que lo hagan o no depende el futuro de Francia. Así de claro.

Lo que no se está leyendo en los rotativos sobre las primarias de EE.UU

5:39:00 a.m. Add Comment

La cobertura de la realidad estadounidense por parte de la prensa escrita se realiza, por lo general, a través de corresponsales que se limitan a traducir al castellano lo que dicen la mayoría de los grandes rotativos de EEUU, lo cual puede llevar a conclusiones que son cuestionables.

Por: Vicenç Navarro / Público.es.

Un ejemplo de ello es la lectura de las últimas elecciones primarias en el Estado de Nueva York, ganadas por el Sr. Trump en el Partido Republicano y por la Sra. Clinton en el Partido Demócrata, victorias que parecen haber colocado a ambos candidatos en posición de convertirse en los aspirantes de cada uno de los partidos para competir por la Presidencia de EEUU.

A primera vista, los datos parecerían confirmar que esta lectura no es del todo desacertada. En el día de hoy, Trump parece que terminará teniendo suficientes delegados para ser nombrado candidato republicano para competir con el candidato o candidata del Partido Demócrata para tal cargo.

Y, según los medios, es la Sra. Clinton la que más probablemente será la candidata. Y por los números de delegados así lo parecería. La Sra. Clinton tenía, después de las elecciones que tuvieron lugar en EEUU el día que se realizaron en Nueva York, 1.429 delegados elegidos en las primarias, a los cuales había que sumar 469 súperdelegados que tienen derecho a participar en la votación por el cargo que tienen, sean congresistas o senadores, u otros cargos electos del Partido Demócrata, sumando así 1.883 delegados, un número ya relativamente cercano para alcanzar los 2.383 necesarios para conseguir la mayoría. El Sr. Bernie Sanders tenía 1.149 delegados y tenía el apoyo de solo 31 súperdelegados, ganando un total de 1.180. La diferencia es notable y parecería que el Sr. Sanders no tiene muchas probabilidades de ser el candidato del Partido Demócrata.

Lo que no se conoce tanto en España

Ahora bien, hay varios datos que deberían conocerse y que no se han publicado en España. Uno de ellos es que la mayor causa de la diferencia de delegados fue el inicio de la campaña en los Estados del sur, los más conservadores en aquel país. En aquellos Estados, el aparato del Partido Demócrata jugó un papel clave en la movilización del electorado de este partido, canalizando el voto a través de las asociaciones de afroamericanos y latinos, que eran, en la práctica, ramas del aparato del Partido Demócrata, aparato que estaba claramente a favor de la Sra. Clinton, ansiosos y temerosos del Sr. Sanders y su socialismo. De ahí el énfasis de la candidata Clinton en acentuar las discriminaciones por raza y grupo étnico, así como por género, que existen en EEUU, y su necesidad de corregirlas para facilitar una mayor integración de los afroamericanos, de los latinos y de las mujeres en el sistema económico y político estadounidense. La estrategia de la Sra. Clinton es facilitar la integración de los grupos discriminados –negros, latinos y mujeres- en la estructura de poder estadounidense. De ahí que la mayoría de aquellas asociaciones –lideradas por personas negras, latinas y mujeres de clase media alta– apoyaran a la Sra. Clinton.

El Sr. Sanders, por el contrario, enfatizó los temas transversales, mostrando sentido e identificación de clase social, pues su intención no es conseguir su integración en el sistema, sino el cambio de este. El Sr. Sanders cuestiona la estructura de poder, y por lo tanto, el sistema económico y político estadounidense basado en el maridaje y complicidad entre el poder financiero y económico, por un lado, y el poder político y mediático, por el otro. La estrategia de los movimientos civiles en defensa de los negros y de los movimientos feministas había conseguido que variara la composición de las estructuras de poder, incluyendo a las minorías negras, latinas y las mujeres, sin que el nivel de vida de la mayoría de negros, latinos y mujeres hubiera aumentado. En realidad, el Presidente Clinton, esposo de la candidata Clinton, había facilitado la integración de negros, latinos y mujeres en su Administración, a la vez que aprobó leyes de claro sentido clasista (es decir, que beneficiaron al mundo empresarial) que causaron el crecimiento de la pobreza en EEUU, también entre los negros, los latinos y las mujeres. El Presidente Obama, el primer presidente afroamericano, no ha mejorado el estándar de vida de la clase trabajadora afroamericana, la clase mayoritaria dentro de la población negra. Es una de las diferencias clave entre la candidata Clinton y el candidato Sanders. La Sra. Clinton enfatiza las políticas de identidad, de raza, de grupo cultural y étnico y de mujer, y el Sr. Sanders enfatiza las de clase social.

El socialismo de Sanders

Para Sanders el mayor problema de la democracia estadounidense es la instrumentalización del poder político por parte del poder financiero y económico, haciendo una llamada explícitamente a la Revolución Política del pueblo estadounidense frente a la minoría financiera y económica, que él llama la “billionaire class” (la clase de billonarios) que controla la vida política, económica y mediática del país. Su concepto de socialismo no es el de la nacionalización de los medios de producción, sino el de la democratización del sistema político, rompiendo el maridaje entre el poder financiero y económico y el poder político. Su llamada a la movilización de clase (redefiniendo la clase trabajadora como la mayoría de la población que trabaja, a la cual Sanders define como “las clases medias y las familias trabajadoras”) ha sido sorprendentemente exitosa. Ha movilizado sobre todo a la gente joven y a la clase trabajadora en EEUU.

De ahí que fuera en las primarias que tuvieron lugar en los Estados más industrializados y más urbanos cuando su estrategia de clase fue más efectiva, ganando en muchos de estos Estados, venciendo además con grandes mayorías. Y es en estos Estados donde el aparato del Partido Demócrata ha tenido menor capacidad de movilización. Y ahí, en estos Estados, la Sra. Clinton tiene una imagen de ser un miembro prominente del establishment, algo que le daña. Ha recibido casi tres millones de dólares por dar 12 conferencias en los bancos de Wall Street, eje del capital financiero, que ha pagado gran parte de sus campañas. Así, la Sra. Clinton es especialmente vulnerable, pues se la ve como una figura del establishment en un momento en el que la población tiene un claro rechazo hacia el mismo, el cual es visto como controlador del Partido Demócrata. Ello explica la gran pérdida de personas pertenecientes al Partido Demócrata, cantidad que ha pasado de representar el 38% de la población adulta en 1988, al 29% en 2014. El Partido Republicano ha tenido una pérdida semejante de miembros, pasando de un 33% a un 26% en el mismo periodo, mientras que los independientes han subido, de un 31% en 1988 a un 42% en 2014. Es entre los independientes donde Sanders está consiguiendo más apoyo.

Los problemas de Hillary Clinton

Hillary Clinton, persona percibida claramente como miembro del establishment, tiene un elevado porcentaje de voto negativo (uno de los más altos, el 52%). Si se suman, pues, estas dos variables: una el bajo porcentaje de personas que se consideran demócratas, y dos el elevado grado de opinión desfavorable de Clinton entre la población, la candidatura de Clinton tiene un grave problema. En realidad, todas las encuestas muestran que Sanders podría derrotar a Trump con porcentajes mayores que Clinton, porcentajes que son incluso mayores entre los jóvenes, por debajo de los 35 años, y entre la clase trabajadora. En realidad, lo que está sucediendo en esta campaña es el resurgir de la clase trabajadora estadounidense como sujeto político. El gran rechazo por parte de tal clase hacia las estructuras políticas a las cuales se consideran como responsables del gran deterioro económico, es uno de los datos de mayor interés en EEUU, y que apenas ha aparecido en España.

Tal movilización es lo que explica el otro inesperado éxito, el del candidato Trump, cuyo apoyo procede en su mayoría de la clase trabajadora, predominantemente blanca. Y aun cuando, como he indicado en otros artículos, Trump es la versión Le Pen, la versión fascista en EEUU, sería injusto definir a sus seguidores como tales. Son obreros que rechazan profundamente el establishment político-mediático, hecho que Trump explota y capitaliza en su campaña. Un componente que atrae gran interés es que Trump, al comienzo de cada una de sus conferencias, ridiculiza el análisis político que han hecho los gurús mediáticos el día anterior en sus informativos.

El futuro incierto en el plano político en EEUU: el resurgimiento de la clase trabajadora como agente político

El bipartidismo está también en crisis profunda en EEUU. El descenso de la población que se identifica con ambos partidos es muy marcado. Y es probable que este descenso continúe. Y, mientras, el porcentaje de la población que se define como independiente (es decir, ni demócrata ni republicana) está aumentando de una manera muy notable. Durante las primarias en el Partido Demócrata votan solo los miembros del Partido Demócrata en algunos Estados, pero en otros pueden hacerlo también los independientes. Y es en estos Estados donde, por regla general, Sanders (que tiene su mayor apoyo entre los independientes) gana. De ahí que en los primeros Estados (en los que solo votan los demócratas, como en el Estado de Nueva York) consigue peores resultados. Pero no así cuando los independientes pueden votar. De ahí que en las encuestas para predecir el resultado de las elecciones generales, el candidato Sanders consiga unos porcentajes de voto sobre Trump mayores que los que consigue la Sra. Clinton.

Si la elección fuera Donald Trump versus Hillary Clinton, el resultado sería más incierto, pues Trump presentaría su candidatura intentando capitalizar sobre él el profundo sentimiento antiestablishment que aparece en aquel país frente a una figura que representa claramente a este establishment. Y aun cuando sería predecible que la mayoría de personas que han apoyado al candidato Sanders durante las elecciones primarias votaran a la Sra. Clinton, es también probable que un porcentaje elevado se abstuviera. No se puede subestimar el rechazo de la juventud (la mayoría de personas por debajo de 35 años simpatiza con Sanders) y de la clase trabajadora hacia el establishment.

La percepción de que los dos partidos mayoritarios están instrumentalizados por intereses financieros y económicos está muy generalizada en EEUU, sobre todo entre las clases populares. Y no son insensibles a las llamadas a la necesidad de una revolución política que hace el candidato socialista. Desde la decisión de la Corte Suprema de EEUU en el año 2012 (“Citizen United Versus Federal Election Commission”), la cantidad y origen del dinero que pueden recibir los candidatos es ilimitada, con lo cual el 40% de los fondos que recogen los políticos (en terminología actual, la casta política) procede del 0,01% de la población.

Mientras, el promedio de los ingresos familiares, ajustado por la inflación, es hoy más bajo que en el año 2008. Y aun cuando el desempleo ha descendido bajo la Administración Obama, el porcentaje de la población adulta que trabaja ha disminuido. De ahí que el futuro sea hoy muy incierto en aquel país. No es fácil hacer predicciones, pues lo que caracteriza a la vida política de Estados Unidos es su gran rechazo hacia el establishment financiero, económico, político y mediático del país. Y ahí está la cuestión, que los grandes medios de información y persuasión españoles apenas citan.

10 Retos para entender, pactar y construir la paz.

6:08:00 a.m. Add Comment

Carlos Arturo Velandia Jagua, investigador y consultor sobre paz y conflictos enumera, según su apreciación aguda, cuáles son los retos que tiene el Estado y la sociedad en un escenario de posconflicto.

Primer reto: Romper la costumbre de pactar para no cumplir. Recuperar el lema propuesto durante el proceso de paz de Guatemala: “Dialogar para pactar, pactar para cumplir, cumplir para cambiar.”

Segundo reto: Hacer de la construcción de la paz un asunto de todos, sin exclusiones. La construcción de la paz ha de ser social y no de élites.

Tercer reto: Entender que la solución a los grandes problemas empieza por dar pasos posibles, concretos y medibles, en lugar de pretender dar saltos que por lo general caen al vacío.

Cuarto reto: Entender que la paz no es la firma de un acuerdo, ese es un paso fundamental para poner fin al conflicto armado interno, que debe desencadenar un largo proceso de construcción, en el que la sociedad ha de ser la protagonista.

Quinto reto: Entender que la paz es una corriente inatajable, que arrollará a quien no esté bien parado frente a ella. La paz no es una opción.

Sexto reto: Asumir la paz como la oportunidad para poner fin definitivo a la guerra entre colombianos y que sacará al país del atraso y lo encausará hacia mayores niveles de justicia social, equidad y bienestar.

Séptimo reto: Entender que con la firma de los acuerdos de fin de la guerra, no terminan los conflictos, por lo contrario, los conflictos sociales, económicos, políticos quedarán más visibles y expuestos.

Octavo reto: Entender que la paz, es por sobre todo el ejercicio de la política sin violencia, es el estado permanente de una sociedad en la que se pueda pensar diferente, y hacer oposición política sin el riesgo de ser matado.

Noveno reto: Entender que la paz cuesta, incluso mucho más que la guerra, que su costo global estará determinado por la justicia social y la equidad que se necesita para una paz estable y duradera. Este reto implica un alto sacrificio del Estado y la sociedad para “pagar el alto precio de la paz”.

Décimo reto: Entender que la paz estable y duradera se apuntala con el desarrollo de cultura de paz permanente, orientada a desaprender aquellas costumbres y valores acunados en la violencia, la exclusión y la inequidad, y orientada a la construcción de valores que hagan posible la vida social sin violencia, en convivencia pacífica y respeto por los derechos humanos.

@carlosvelandiaj

Soberanía alimentaria y cambio climático.

6:29:00 a.m. Add Comment

El cambio climático ha devenido, en poco tiempo, en uno de los “asuntos globales” de importancia crítica de nuestro tiempo. A partir de allí ha permeado todas las esferas de la vida social y política hasta dotarse de una centralidad omnipresente que peligrosamente lo naturaliza.

Por: Valter Israel da Silva y Facundo Martín* / Alainet

En 1958, Charles David Keeling comenzó a medir la concentración de Dióxido de Carbono (CO2) en la atmósfera de la Tierra en el Observatorio Mauna Loa (Hawai). Su proyecto impulsó medio siglo de investigación que expandió el conocimiento sobre el cambio climático. Más allá de los más de 50 años de estudio, sin embargo, la sociedad global no ha encontrado soluciones reales al problema del calentamiento global. ¿Por qué?

La política de cambio climático, tanto en los niveles internacionales como nacionales, se caracteriza por un alto grado de despolitización de la crisis y por una interpretación apolítica de las causas y efectos. En vez de debates políticos, lo que gana importancia es el conocimiento experto, la mediación de intereses y la gestión del cambio. Mientras que en las políticas oficiales de adaptación predominan estrategias tecnológicas y medidas para mejorar las bases de datos sobre las transformaciones ambientales futuras, desaparece el contenido político real de la vulnerabilidad y de los procesos de adaptación. Pero los procesos de adaptación son inherentemente procesos conflictivos, en los cuales se dan disputas sobre quiénes tienen y regulan el acceso al agua, a la tierra, a los bosques, etc., y quiénes determinan las formas y las prácticas de uso de estos recursos.

Contra el grupo de los llamados “escépticos” (1), creemos que no se trata simple o solamente de una mera especulación o de una eventual amenaza futura. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIECC/IPCC) establece que el calentamiento global es “inequívoco” (2). No cabe duda tampoco que sus efectos patentes –aumento progresivo en los niveles de temperatura y del mar, crecientes fenómenos climáticos que azotan a comunidades y ecosistemas, acelerada degradación medioambiental que amenaza el suministro de agua y alimentos, entre otros– representan una amenaza global no sólo para la economía sino para la propia subsistencia humana en el planeta. Por lo tanto, el cambio climático implica una clara amenaza a la soberanía alimentaria de los pueblos.

Por su parte la economía verde es presentada como la gran solución cuando en realidad, con sus diferentes mecanismos, representa una despolitización del debate sobre las causas y consecuencias del calentamiento global y acaba, por lo tanto, convirtiéndose en pura propaganda sobre las “oportunidades” para cambiar mientras se hacen grandes negocios climáticos.

Pero el problema del hambre es tan antiguo como la humanidad. A lo largo de los siglos, la escasez de alimentos, la desnutrición y las hambrunas han asolado y diezmado a numerosos pueblos en todo el mundo, provocando diversos conflictos, guerras y migraciones forzadas. En algunos casos, las causas se han debido a factores climáticos, en otros son producto de decisiones políticas y económicas. (3) Entre estas últimas, se destaca la hambruna acaecida en Irlanda en 1846 debida al monocultivo de papa de una sola variedad, que resultó ser susceptible a la enfermedad denominada “tizón tardío de la papa”. Este alimento era la base de sustento de toda la población, y la enfermedad afectó a prácticamente todos los cultivos de papa del país, provocando la muerte y la migración en masa de los sobrevivientes, en especial hacia el continente americano.

Actualmente la agricultura industrial es la principal causa de emisión de gases con efecto invernadero. El uso creciente de fertilizantes sintéticos y agrotóxicos, la maquinaria pesada que se requiere para laborar las extensiones de monocultivos, junto con la deforestación y el alto consumo energético del sistema de distribución y comercio de alimentos a gran escala (refrigeración, residuos y transporte), hacen que las corporaciones sean responsables por la mayor parte de las emisiones. La agricultura industrial está basada en el uso de combustible fósil y un alto consumo energético. De esta manera se posiciona claramente, junto con los intereses de la biotecnología y la industria energética, contra los agricultores y los ciudadanos en general.

Agricultura campesina: respuesta al cambio climático

Como es conocido, el concepto de Soberanía Alimentaria fue lanzado por Vía Campesina en 1996 en Roma, durante un Foro Mundial por la Seguridad Alimentaria que se realizó paralelo a la Cumbre Mundial de la Alimentación organizada por la FAO. En el momento de su lanzamiento, la Soberanía Alimentaria fue definida por la Vía Campesina como “el derecho de cada nación de mantener y desarrollar su propia capacidad de producir alimentos que son decisivos para la seguridad alimentaria nacional y comunitaria, respetando la diversidad cultural y la diversidad de los métodos de producción”. Así mismo declaraba: “Nosotros, la Vía Campesina, un movimiento creciente de trabajadores agrícolas, organizaciones de campesinos, pequeños y medianos productores, y pueblos indígenas de todas las regiones del mundo, sabemos que la seguridad alimentaria no puede lograrse sin tomar totalmente en cuenta a quienes producen los alimentos. Cualquier discusión que ignore nuestra contribución, fracasará en la erradicación de la pobreza y el hambre. La alimentación es un derecho humano básico. Este derecho se puede asegurar únicamente en un sistema donde la Soberanía Alimentaria esté garantizada” (Vía Campesina, 1996).

En el documento “Soberanía Alimentaria: Un futuro sin hambre” (Vía Campesina, 1996), ésta organización campesina internacional resalta los siete principios para lograr la Soberanía Alimentaria:

1. Alimentación, un Derecho Humano Básico 
2. Reforma Agraria 
3. Protección de Recursos Naturales 
4. Reorganización del Comercio de Alimentos 
5. Eliminar la Globalización del Hambre 
6. Paz Social 
7. Control Democrático

Desde su presentación oficial el concepto de Soberanía Alimentaria se ha ido enriqueciendo en referencia a reconocer una agricultura con campesinos, indígenas y comunidades pesqueras, vinculada al territorio; prioritariamente orientada a la satisfacción de las necesidades de los mercados locales y nacionales; una agricultura que tome como preocupación central al ser humano; que preserve, valore y fomente la multifuncionalidad de los modos campesinos e indígenas de producción y gestión del territorio rural. Esto implica, además, el reconocimiento al control local/autónomo de los territorios, bienes naturales, sistemas de producción y gestión del espacio rural, semillas, conocimientos y formas organizativas.

Existen innumerables situaciones que demandan cambios, en el ámbito de la minería, de las grandes obras, en la agricultura, entre otros. A partir de la agricultura un camino posible para enfrentar y revertir el cambio climático es la agricultura campesina de base agroecológica, que preserva la biodiversidad, produce alimentos, preserva y produce agua, produce cultura, habita y defiende los territorios y genera muchos puestos de trabajo.

La agricultura campesina es un modo de ser, de vivir y de producir en el campo. Está basada en el trabajo familiar, a partir de una base de recursos bajo control campesino (tierra, agua, energía y biodiversidad), es realizada en una relación fuerte con la naturaleza (co-producción), busca incesantemente una autonomía relativa en el proceso de producción y coloca el foco en las necesidades de la familia campesina (mejora de la condiciones de vida y disminución del trabajo pesado).

De acuerdo a un estudio realizado por GRAIN, en el mundo, el 92,3% del total de unidades agrícolas son campesinas o indígenas y ocupan solamente el 24,7% del total de las tierras. Probablemente el 90% de las familias campesinas e indígenas sobreviven con menos de 2 hectáreas y al menos la mitad de ellas con menos de una hectárea por familia! En América Latina el 80,1% de las unidades agrícolas son campesinas o indígenas y ocupan sólo el 19,3% de las tierras. Además, el estudio de GRAIN indica que casi la mitad de la población mundial, unos 3 mil millones de personas, son campesinas e indígenas y producen alrededor del 70% de los alimentos, por eso, no se trata de un sector marginal.

La agricultura campesina, de base agroecológica, biodiversa, poco dependiente, adaptada a las condiciones de suelo y clima, productora de alimentos, agua y cultura, protectora de la biodiversidad y de los territorios, es la única capaz de alcanzar la soberanía alimentaria y dar respuestas al cambio climático.

* Valter Israel da Silva y Facundo Martín son miembros de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y Vía Campesina.

Notas

(1) Se denomina como “escépticos” al grupo de científicos que consideran que la trayectoria creciente de la curva de carbono no se debe a la acción humana sino que la misma obedece a ciclos naturales mucho más largos y que exceden de lejos la posibilidad de incidencia humana reciente. Ver Baldicero Molion, Luis Carlos (2014) Alarme Falso: O mundo não esta em ebulição!, en Da Veiga, José Eli (Org.) O Imbroglio do Clima, Senac, Brasil.

(2) El IPCC, por sus siglas en inglés Intergovernmental Panel on Climate Change, fue establecido en 1988 por la Organización Mundial Meteorológica (WMO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP) para proveer información imparcial sobre el cambio climático (no realiza ninguna investigación ni monitoreo climático). Habida cuenta de la cantidad de científicos y expertos involucrados y la cantidad de países que intervienen, se trata de documentos que marcan tendencia en la discusión mundial sobre el cambio climático. Y si bien es cierto que no son aceptados de manera unánime, los informes expresan las principales corrientes de pensamiento y del abordaje concreto de la cuestión del cambio climático. La manera en la que el IPCC funciona tiene relevancia más allá de los aspectos formales, por cuanto cristaliza buena parte de la gobernanza mundial del cambio climático y constituye la arena en la que se juegan las distintas valoraciones que se les otorgan a unos y otros saberes, la preeminencia de unas disciplinas sobre otras y los juegos internacionales y sectoriales de poder en la construcción de las hegemonías sobre un tema tan disputado. Ver www.ippc.org.

(3) En este aspecto es elocuente el gran trabajo de Mike Davis (2002) “Holocaustos Coloniais. Clima, fome e imperialismo na formação do Terceiro Mundo” Editora Record, Rio de Janeiro.

Deseo de ser “youtuber”

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“Hay que ser de la época", decía Honoré Daumier, y Jean Ingres, de manera socarrona, le respondía: “¿Y si la época se equivoca?”.

Por: Carlos Granés / El Espectador.

He ahí una maravillosa tensión de la que se derivan conflictos estéticos y pugnas por determinar qué es lo nuevo, qué lo revolucionario y cuál el arte que responde a los cambios tecnológicos y sociales que despuntan en un momento dado. Hay entusiastas de lo nuevo que abrazan con fervor, sin miedo al ridículo, aquellas formas, temas o medios expresivos que son, o parecen ser, muy propios de la época. Otros, por el contrario, ven con desconfianza los artilugios y los gestos que les parecen sólo modas, o, peor aún, modas pasajeras y ridículas.

Hay personas apuntando sus antenas hacia lo último; hay otras que desprecian la novedad y miran al pasado. A los primeros se les llama, o se les ha llamado, contemporáneos o revolucionarios; a los segundos, reaccionarios o anacrónicos. Unos parecen encarnar la sensibilidad del momento, otros la nostalgia por el pasado. Al menos así son vistos por quienes participan en los debates culturales. Pero examinadas más de cerca, todas estas taxonomías resultan engañosas.

Anacrónicos y en conflicto con su tiempo fueron Crumb, el genial dibujante que inventó el cómic underground a finales de los sesenta, y Balthus, el pintor de cuadros eróticos (él decía que religiosos) en los que inocentes prepúberes parecían despertar a la sexualidad en incómodas escenas. Aunque forjaron su sensibilidad oyendo u observando las formas del pasado, ambos lograron exaltar y escandalizar a sus contemporáneos con un efecto mucho más duradero que la pasajera transgresión del momento. Hoy en día nadie alborota —y fascina— en Colombia más que Vallejo, a pesar de que es el más anacrónico de nuestros escritores, el único al que se le ocurre revivir a Dios dándole cantaleta.

Anacrónico también fue Nicolás Gómez Dávila, de cuyos escolios sigue saliendo fuego y en ocasiones hasta azufre. Tampoco hay que olvidar que la vanguardia no fue vanguardia —nunca lo ha sido— por estar a la última, sino por romper la temporalidad y mostrar que lo más arcaico puede ser una regeneradora fuerza espiritual. Por eso el futurismo resonó en Arequipa, en Puno y en zonas remotas de la sierra peruana, y por eso el anacrónico indigenismo fue una de las más sólidas vanguardias latinoamericanas.

Quien busca sólo la novedad encuentra la convención. Quien sólo mira la cresta de la ola, acaba produciendo espuma. Abundan los clones de artistas o novelistas experimentales que convierten unos cuantos trucos y unas cuantas actitudes en la soporífera marca del presente. La más evidente: creerse portavoz de la nueva revolución formal, antídoto para las expresiones agotadas, y llenar las obras de fenómenos o tecnologías contemporáneas. Una legión de innovadores clava cada día los cimientos del nuevo statu quo. Lo nuevo, por sí solo, carece de valor. Nuevos son los youtubers y para ellos la celebridad y la fama. Supongo que se la merecen. Van con la época. Surfean como ninguno en las olas del presente. El arte y el pensamiento deben ir por otra parte: un camino libre de taxonomías que de poco sirven; un camino en el que lo nuevo y lo viejo, el presente y el pasado, sirven como insumos para la imaginación.